Opinión
Todos vamos en el mismo barco...
Alguien tiene que decirlo
01/19/2026
Cuando vemos las manifestaciones de los productores en las noticias, las carreteras o en las oficinas de gobierno, en busca de mejores precios para sus cosechas, financiamiento accesible y en general, por Políticas Públicas de apoyo al campo que les permitan competir en igualdad de condiciones, ante la apertura comercial a la que están obligados por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la verdad es que la mayoría de los sinaloenses los observan con cierto grado de indiferencia y piensan: "ese no es mi problema, es de los agricultores, a mí no me afecta", pero la realidad es que nos afecta más de lo que pensamos...
Para entenderlo, lo primero que tenemos que saber es que, en Sinaloa el campo es el corazón de la economía, somos una economía primaria y nuestra vocación es producir alimentos..., eso quiere decir que si al campo le va bien a la economía estatal le va mejor, pero también funciona al revés... "sí al campo le va mal a toda la economía le va peor", por el efecto multiplicar que tiene en la industria, los servicios y el turismo.
Cuando a los productores les va bien se nota en la economía de los pueblos, de las sindicaturas y en los municipios... pagan sus créditos (hasta los que tienen en la tiendita), reparan sus tractores y camionetas, jalan la música, la cerveza y sus esposas se van a las plazas comerciales y consumen, en fin, se percibe el flujo de dinero en toda la economía.
Además, el campo impacta los precios y la disponibilidad de los alimentos, como las tortillas, el pan, las frutas, hortalizas, la carne, leche y los huevos, es decir, cuando vamos al supermercado vemos los anaqueles llenos de productos frescos, porque los sinaloenses producimos la mayoría de los alimentos, no como en otros estados o países, donde todo les llega congelado, lo que merma la calidad.
Si un año hay una gran producción de tomate, entonces, los precios bajan y eso beneficia a los consumidores, eso quiere decir que nos conviene que haya una gran cantidad y variedad de alimentos.
En números, el campo sinaloense aporta el 9.0% de la riqueza, la industria el 16.7% y los servicios el 70.2% y la diferencia para llegar al 100% son los impuestos.
Y a pesar de la sequía, somos el 5to productor nacional de alimentos (SIAP) y el 6to estado que más le aporta al sector primario nacional (INEGI), después de Jalisco, Michoacán, Veracruz, Chihuahua y Sonora. Además, el campo de Sinaloa genera más de 144 mil empleos, lo que representa el 10% de todos los empleos, eso significa que de cada 10 personas que están leyendo esta columna, al menos 1 es productor.
Cabe señalar que de los 28 pesos que pagas por el kilo de tortillas, a los productores sólo se les dan entre 5 y 6 pesos y la diferencia, es decir, los 22 o 23 pesos se los quedan los industriales y los tortilleros, ¿les parece justa esta distribución de la ganancia?
Ahora bien, en el ciclo otoño-invierno 2025-2026 se han sembrado 565,772 hectáreas (SIVASA), comparadas con las más de 850 mil hectáreas de riego que hay en el estado, considerando las presas Picachos y Santa María.
Eso significa que no se sembraron 1 de cada 3 hectáreas de riego, ¿se imaginan el impacto que esto tendrá en la oferta, la disponibilidad y los precios de los alimentos, así como en la derrama económica y los empleos del estado?
Por lo anterior, los invito a que seamos empáticos con los productores y apoyemos sus gestiones, recuerden: "todos vamos en el mismo barco (Sinaloa) y si el barco se hunde, nos hundimos todos".
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