México

Marcas de atún en lata que NO recomienda Profeco y son de las más consumidas en México

Profeco recordó que el bajo precio no siempre garantiza una buena compra y recomendó revisar cuidadosamente las etiquetas.

Adriana Ochoa
02/02/26

FOTO: Luz Noticias.
FOTO: Luz Noticias.

El atún en lata es para millones de familias mexicanas, un básico de la despensa: práctico, accesible y percibido como una fuente confiable de proteína.

Sin embargo, un reciente estudio técnico de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) encendió las alertas al revelar que algunas de las marcas más vendidas en el país no cumplen del todo con lo que prometen en sus etiquetas.

Durante 2026, Profeco realizó un análisis exhaustivo de calidad a productos de atún enlatado con alta rotación en supermercados y tiendas de autoservicio. Las pruebas de laboratorio se centraron en aspectos clave para el consumidor: contenido neto real, porcentaje de masa drenada, presencia de ingredientes no declarados y claridad en el etiquetado.

Los resultados no fueron alentadores para todos.

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Etiquetas que no dicen toda la verdad

El caso más delicado detectado por Profeco corresponde al atún en lata de la marca Bodega Aurrera, en su presentación "en agua con aceite".

Aunque se trata de uno de los productos más accesibles del mercado con un precio aproximado de 31 pesos, el análisis reveló inconsistencias importantes entre lo que declara y lo que realmente contiene.

  • De acuerdo con el informe, el etiquetado asegura que el producto contiene un 14% de soya; no obstante, las pruebas demostraron que la proporción real se ubica entre el 21% y el 22%.
  • Esta diferencia no es menor, ya que la adición de soya impacta directamente en la calidad del producto y en la información que el consumidor utiliza para decidir su compra.

Además, Profeco señaló que este producto fue reprobado en el rubro de información al consumidor, al presentar de manera simultánea una fecha de caducidad y una de consumo preferente, una práctica que puede generar confusión y malas interpretaciones sobre la vida útil del alimento.

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Bajo precio, pero con varias fallas

Otra marca que no superó las pruebas de calidad es Fresh Label, una de las opciones más económicas del mercado, con un costo cercano a los 11 pesos por lata. Aunque su bajo precio resulta atractivo, el estudio evidenció diversas irregularidades.

Entre los principales hallazgos destaca el contenido neto falso: mientras la etiqueta indica una masa drenada de 100 gramos, el producto en realidad contiene entre 92.3 y 95.9 gramos. Esta diferencia representa un incumplimiento directo a la normativa, ya que el consumidor paga por una cantidad que no recibe completamente.

A esto se suma el uso del distintivo de la NOM-235 sin pruebas claras de cumplimiento, así como la omisión del sello de advertencia por exceso de sodio, obligatorio cuando se rebasan los límites establecidos. Al igual que en otros casos, Profeco también detectó un etiquetado confuso al mezclar fechas de caducidad y consumo preferente.

Un punto a favor, aunque insuficiente

El único aspecto positivo señalado por Profeco en el caso de Fresh Label es que su presentación de atún en agua no contiene soya en la masa drenada, un dato relevante para consumidores que buscan un producto más cercano al pescado natural.

Sin embargo, esta característica no compensa las deficiencias detectadas en peso, etiquetado y cumplimiento normativo.

¿Qué debe hacer el consumidor?

Profeco recordó que el bajo precio no siempre garantiza una buena compra y recomendó revisar cuidadosamente las etiquetas, comparar marcas y consultar los estudios de calidad antes de elegir productos de consumo cotidiano.

Este informe deja claro que incluso alimentos tan comunes como el atún en lata pueden esconder prácticas que afectan directamente al bolsillo y al derecho a una información clara. En un mercado donde la confianza es clave, la transparencia sigue siendo una deuda pendiente para algunas marcas.

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