Sinaloa | Norte
Conoce la historia de Cosmo: del abandono y la enfermedad a volver a confiar en el amor humano
Un perrito rescatado en condiciones críticas logró salir adelante tras ser diagnosticado con TVT. Su historia, compartida por una rescatista en Los Mochis

Cuando te digan que los animales no sienten, experiméntalo por ti mismo. Con esa frase inicia una historia que duele, pero también sana, es el relato de Cosmo, un perro que estuvo al borde de la muerte y que hoy se convierte en símbolo de esperanza gracias al amor, la ciencia y la solidaridad.
La animalista Guadalupe López Ontiveros, quien encabeza la fundación Patitas con Causa en Los Mochis, recuerda con claridad el día en que lo el caso de Cosmo llegó a ella.

- DEBES LEER: Llorando de dolor dentro de una caja: así fue abandonado un pequeño chihuahua en Culiacán
No solo estaba enfermo; estaba devastado. Su cuerpo reflejaba el abandono: invadido por TVT (tumor venéreo transmisible), débil, con un aspecto que hacía pensar que no sobreviviría ni unas horas más.
"Pensé que ese mismo día que lo rescaté lo iba a tener que ver partir", relató.

El olor de su cuerpo era un indicio alarmante de la gravedad de su estado, así como la apariencia de sus ojos; sin embargo, rendirse no era una opción.
Ese mismo día comenzó la batalla
Cosmo fue sometido a su primera sesión de quimioterapia, un tratamiento que, aunque agresivo, representaba su única oportunidad y, contra todo pronóstico, su cuerpo respondió.
Poco a poco, lo que parecía una despedida inminente comenzó a transformarse en una historia de recuperación.
Apenas dos semanas después, los cambios eran evidentes. Sus ojos, antes sumamente lastimados, empezaron a recuperarse, su cuerpo comenzó a fortalecerse.

Pero el avance no fue solo físico, Cosmo también sanaba por dentro, pues el perro que llegó temeroso, nervioso y desconfiado, como si el mundo le hubiera enseñado a no esperar nada bueno, empezó a cambiar. Con el paso de los días, aprendió a confiar nuevamente en las personas, descubrió el cariño, la seguridad y el cuidado.
Hoy, quienes lo conocen lo describen como un animal agradecido, noble y lleno de vida. Su transformación no habría sido posible sin el trabajo conjunto de quienes decidieron no mirar hacia otro lado.
Guadalupe destaca el apoyo de la comunidad, que ha contribuido para cubrir los gastos médicos, así como la labor del equipo veterinario del Hospital Dr. Félix, a quienes agradece por su profesionalismo y empatía.

"Gracias por no hacerle el feo a mi Cosmo", expresó en redes.
La historia de Cosmo no es solo un caso de rescate, es un recordatorio de que los animales sienten, sufren y también saben agradecer. Cada avance de Cosmo es el resultado de una cadena de acciones humanas: rescatar, cuidar, tratar y, sobre todo, no abandonar.
Hoy, su proceso continúa. Aún requiere sesiones de quimioterapia, y la fundación mantiene abierta la invitación para quienes deseen apoyar en su recuperación. Cada aportación representa una oportunidad más para que Cosmo siga escribiendo su nueva historia.

Porque a veces, salvar una vida también termina salvando muchas otras cosas: la fe, la empatía y la capacidad de creer en segundas oportunidades.
Te puede interesar:
MÁS NOTICIAS DE Sinaloa











