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¿Es seguro lavar y volver a usar platos desechables de plástico o unicel?

La mayoría de los platos desechables no son de grado alimenticio, por lo que lavarlos y reutilizarlos aumenta el riesgo de ingerir químicos tóxicos y bacterias

Ingrid Mateos
16/04/26

FOTO:  ¿Es seguro lavar y volver a usar platos desechables de plástico o unicel?
FOTO: ¿Es seguro lavar y volver a usar platos desechables de plástico o unicel?

En las fiestas o reuniones familiares, es muy común que alguien sugiera lavar los platos desechables para "darles otra vuelta" y no generar tanta basura. Sin embargo, lo que parece una buena acción podría ser un error grave.

Según estudios de la Ningxia Medical University, la mayoría de los plásticos usados en estos platos no son de buena calidad y, lo más preocupante, ni siquiera son de grado alimenticio.

Aunque brillen después de pasarles el jabón, el material ya está comprometido. Aquí te explicamos por qué las autoridades de salud y organizaciones como The European Consumer Organization recomiendan no reutilizarlos jamás.

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Los riesgos ocultos: Tóxicos y bacterias

El problema no es solo la suciedad visible, sino la composición química del material. Organizaciones como San Jose Recycles y el American Cleaning Institute advierten que los platos desechables no deben reusarse por dos razones críticas:

Liberación de químicos tóxicos: Al lavar y volver a usar estos platos, aumenta el riesgo de que liberen sustancias como bisfenol A y ftalatos. Estos tóxicos pueden filtrarse en tu comida y tener efectos negativos en tu metabolismo y en la microbiota (tus bacterias buenas del intestino).

Foco de infección: El plástico y el unicel (espuma de poliestireno) son materiales muy porosos. Según el American Cleaning Institute, absorben humedad y guardan residuos de comida que no se quitan con el lavado. Esto facilita que crezcan bacterias peligrosas como la Salmonella o E. coli, que terminan directamente en tu siguiente bocado.

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El peligro de los alimentos calientes

Si vas a servir algo recién salido de la olla, piénsalo dos veces. De acuerdo con Ningbo Linhua Plastics, el único plástico que aguanta el calor (y solo por una vez) es el polipropileno.

El polietileno, que es el más común en las fiestas, no resiste el calor y se degrada rápidamente, soltando microplásticos en tu comida.

Como dice la Environmental Coalition on Standards: "No porque puedas lavarlo, quiere decir que debas reusarlo". Especialmente los de unicel y bambú barato, que al ser porosos, se vuelven una "esponja" de gérmenes.

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¿Qué opciones sí se pueden lavar o son mejores?

Si de verdad quieres reducir el impacto ambiental sin arriesgar tu salud, existen alternativas que la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) y otros organismos recomiendan:

Plástico de grado alimenticio: Es más grueso y resistente. Se puede lavar con agua tibia y jabón suave, pero nunca uses cloro ni los metas al lavavajillas, ya que el calor extremo los daña.

Bambú y madera real: Son biodegradables y se pueden lavar, pero el truco está en secarlos por completo inmediatamente, para que no absorban humedad.

Compostables (fécula de maíz, caña o palma): No se lavan, pero son la mejor opción para el planeta. En México, se prefiere el uso de plásticos compostables por encima de los "biodegradables" comunes, ya que estos últimos suelen dejar microplásticos que tardan siglos en desaparecer.

En resumen: Por ahorrarte unos pesos o unos platos, podrías estar exponiendo a tu familia a químicos y bacterias. Si es desechable, su vida útil termina en cuanto acabas de comer.

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