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Rescatan maíz chapalote, una semilla ancestral de Sinaloa con más de 5 mil años

El maíz criollo de Sinaloa estuvo a punto de desaparecer por híbridos comerciales; hoy se busca preservarlo para las futuras generaciones

Rescatan maíz chapalote, una semilla ancestral de Sinaloa con más de 5 mil años

Considerado una de las razas de maíz más antiguas del noroeste de México, el maíz chapalote-reventador está siendo rescatado y preservado en Ahome como parte de un proyecto de conservación de semillas ancestrales impulsado por el promotor cultural y agricultor Nicolás Piña Páez en Campo Paloma.

El también presidente de la Comisión de Historia y Cultura en Ahome explicó que esta variedad criolla originaria de Sinaloa y Sonora tiene más de 5 mil años de antigüedad y representa una parte fundamental de la identidad agrícola y alimentaria de la región.

"Estamos recuperando una de nuestras raíces más antiguas con los maíces criollos. Para mí eso es mucho más que lo nutritivo o lo comercial, estamos volviendo a tener conexión con las raíces de nuestros ancestros", expresó.

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Piña Páez señaló que el maíz chapalote fue desplazado poco a poco por los híbridos comerciales utilizados para palomitas, lo que puso en riesgo su permanencia.

"Este material ancestral fue desplazado poco a poco por la competencia de los maíces híbridos palomeros comerciales, poniendo en riesgo su permanencia. Sin embargo, creemos firmemente que es un tesoro genético y cultural que no debe perderse", afirmó.

Proyecto de conservación del maíz chapalote

El proyecto desarrollado en Campo Paloma incluye trabajos de conservación, adaptación e incremento de semillas criollas, además de colaboración con el INIFAP Juan José Ríos para fortalecer la investigación y reproducción del maíz chapalote.

De acuerdo con Nicolás Piña, esta semilla tiene características muy particulares; es un maíz pequeño, palomero y de bajo rendimiento comercial, pero con enorme valor histórico, genético y cultural.

Incluso recordó que antiguas tradiciones indígenas yoremes y del norte de Sinaloa utilizaban este maíz para elaborar palomitas durante celebraciones rituales conocidas como "las colgasones", especialmente en San Miguel Zapotitlán.

"El maíz chapalote tiene más de 5 mil años. Hay antecedentes de que ya se cultivaba aquí y era utilizado para las colgasones, una tradición donde hacían palomitas para las fiestas rituales", relató.

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Importancia de la milpa tradicional

Nicolás Piña también destacó la importancia de conservar la milpa tradicional compuesta por maíz, frijol y calabaza, la cual describió como un ejemplo natural de cooperación y equilibrio.

"La milpa ancestral no es casualidad, es una enseñanza viva de cooperación. Ninguno compite para destruir al otro, se complementan y juntos son más fuertes", explicó.

El agricultor aseguró que preservar los maíces criollos no significa quedarse en el pasado, sino proteger una diversidad genética que podría ser clave para enfrentar futuros problemas alimentarios y climáticos.

"Cuidar nuestros maíces criollos no es solamente conservar semillas, es defender miles de años de inteligencia biológica, cultural y humana. Son memoria viva de nuestros antepasados y esperanza para el futuro", sostuvo.

Actualmente, además del chapalote-reventador, en Campo Paloma también se trabaja con variedades como el maíz rojo Zapotitlán, una semilla adaptada en la región con propiedades harineras gourmet y alto contenido de antioxidantes naturales.

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