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¿Cómo afectará tu bolsillo? El Fenómeno El Niño amenaza la economía y agricultura en México
Uno de los sectores más vulnerables es la agricultura, debido a que El Niño puede alterar los patrones normales de precipitación.

El regreso y fortalecimiento del fenómeno El Niño podría generar impactos que llegarían hasta el bolsillo de los mexicanos, principalmente a través de los precios de los alimentos, la disponibilidad de agua y mayores costos para productores y empresas.
El fenómeno climático representa un riesgo para México durante la segunda mitad de 2026, debido a los cambios que puede provocar en las lluvias y temperaturas. Especialistas advierten que sus efectos podrían afectar la producción agrícola, la infraestructura y diversas actividades económicas que dependen directamente del agua y las condiciones meteorológicas.
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Durante el foro "¿Está México preparado para un posible regreso de El Niño?", organizado por Iniciativa Climática de México y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), expertos analizaron los posibles impactos del fenómeno y las consecuencias que podría tener para el país.

El clima podría golpear al campo
Uno de los sectores más vulnerables es la agricultura, debido a que El Niño puede alterar los patrones normales de precipitación. Algunas regiones podrían enfrentar periodos secos y déficit de lluvias, mientras otras tendrían riesgo de precipitaciones intensas.
Esta situación puede traducirse en pérdidas de cultivos, daños a infraestructura agrícola y menor disponibilidad de agua, factores que incrementarían los costos de producción.
El problema no terminaría en el campo. Cuando disminuye la producción de determinados alimentos, la menor oferta puede ejercer presión sobre sus precios, particularmente si el fenómeno afecta simultáneamente diferentes regiones productoras.
¿Qué puede pasar con los precios?
Uno de los principales riesgos para los consumidores es que las afectaciones agrícolas terminen reflejándose en el precio de los alimentos.
Las sequías pueden reducir las cosechas, mientras que las lluvias extremas pueden destruir cultivos e infraestructura. Ambos escenarios generan costos adicionales para los productores y pueden afectar la disponibilidad de productos agrícolas.
Por ello, productos básicos podrían experimentar presiones de precio si las condiciones climáticas provocan una reducción importante de la oferta. Sin embargo, esto no significa que todos los alimentos vayan a subir automáticamente ni que el incremento tenga una magnitud determinada, pues dependerá de la intensidad y distribución regional de El Niño, así como de otros factores del mercado.
También amenaza la disponibilidad de agua
El impacto económico también podría sentirse fuera del sector agrícola. La menor disponibilidad de agua puede incrementar la presión sobre actividades productivas y aumentar los gastos que gobiernos y empresas deben realizar para enfrentar posibles problemas de suministro.
Además, las lluvias intensas asociadas con determinados patrones climáticos pueden provocar inundaciones, desbordamientos y deslaves, con daños potenciales en carreteras, instalaciones y otra infraestructura.
Margarita Caso, directora general de Conservación y Gestión de Mares de la Semarnat, señaló que el costo económico de un fenómeno climático no se limita a las pérdidas que ocurren durante el evento, sino que también incluye los recursos necesarios para recuperarse.

El Niño podría ser muy fuerte
De acuerdo con el Centro de Predicciones Climáticas de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), al 13 de agosto El Niño se encontraba en proceso de fortalecimiento.
La dependencia estimó una probabilidad superior al 90 por ciento de que alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño e invierno del hemisferio norte 2026-2027. Para el periodo de octubre a diciembre, incluso contempla una probabilidad de 69 por ciento de que se presente un evento de intensidad histórica.
No obstante, los especialistas advierten que un El Niño intenso no garantiza por sí mismo un determinado impacto económico. Las consecuencias dependen de la región y de la interacción del fenómeno con otras condiciones atmosféricas.
¿Cómo podría afectar directamente al bolsillo?
En caso de que se concreten afectaciones importantes, el impacto para las familias mexicanas podría llegar principalmente por tres vías:
Alimentos: una menor producción agrícola puede presionar los precios.
Agua: una menor disponibilidad podría aumentar los costos para determinadas actividades productivas.
Infraestructura y servicios: daños provocados por fenómenos extremos pueden generar gastos adicionales de reparación y recuperación.
Por ahora, el escenario representa un riesgo y no una certeza de aumentos generalizados de precios. Sin embargo, el fortalecimiento previsto de El Niño mantiene bajo vigilancia al sector agrícola y a las autoridades, debido a que una combinación de sequías, lluvias extremas y menor disponibilidad de agua podría generar efectos económicos que eventualmente llegarían al consumidor.
El desafío será anticiparse a los impactos y fortalecer la capacidad de México para enfrentar un fenómeno climático que podría convertirse en uno de los más intensos de los últimos años.
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