México

¿No tienes RFC? Cuidado con las costosas multas que está aplicando el SAT

La falta de inscripción cuando existe la obligación correspondiente puede generar sanciones económicas.

Víctor Acosta
01/09/26

FOTO: El RFC es la clave alfanumérica mediante la cual el SAT identifica a los contribuyentes.
FOTO: El RFC es la clave alfanumérica mediante la cual el SAT identifica a los contribuyentes.

Tener 18 años o más no significa que automáticamente se tengan que pagar impuestos, pero sí existe la obligación de contar con el Registro Federal de Contribuyentes (RFC) en determinados casos. Para quienes deben inscribirse y no lo hacen, o realizan el trámite fuera de tiempo, las sanciones económicas pueden ser considerables.

De acuerdo con la información, las personas que están obligadas a inscribirse ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) y no cumplen con este requisito pueden enfrentar multas que van de 4 mil 480 a 13 mil 430 pesos.

El RFC es la clave alfanumérica mediante la cual el SAT identifica a los contribuyentes. La propia autoridad fiscal señala que las personas físicas mayores de 18 años pueden realizar su inscripción, un trámite que no tiene costo.

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¿Quiénes deben tener RFC?

La obligación alcanza a quienes realizan actividades económicas que generan ingresos, necesitan emitir facturas o tienen que cumplir con declaraciones fiscales.

Además, desde 2022 las personas que cumplen 18 años deben obtener su RFC, incluso si todavía no trabajan. Sin embargo, estar inscrito no significa automáticamente que tengan que pagar impuestos o presentar declaraciones.

El SAT permite que una persona mayor de edad que no realiza actividades económicas permanezca registrada sin obligaciones fiscales. Por ello, es importante seleccionar correctamente la situación fiscal al momento de realizar el trámite.

¿Qué pasa si no me registro?

La falta de inscripción cuando existe la obligación correspondiente puede generar sanciones económicas.

Además, no solamente la falta de inscripción puede provocar problemas. Los contribuyentes también deben mantener actualizada su información ante el SAT.

Por ejemplo, si una persona cambia de domicilio fiscal o comienza una nueva actividad económica, debe realizar los avisos correspondientes. En determinadas circunstancias, las multas por no presentar estos avisos o hacerlo fuera del plazo pueden oscilar entre 5 mil 400 y 10 mil 780 pesos.

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El RFC no se renueva

Una vez obtenido, el RFC no necesita renovarse periódicamente. Lo que sí debe hacer el contribuyente es mantener actualizada su información cuando cambien sus circunstancias fiscales.

Esto es particularmente importante para quienes comienzan un negocio, cambian de actividad económica o modifican su domicilio fiscal.

El SAT cuenta actualmente con trámites para inscribirse, actualizar o corregir datos, suspender o reanudar actividades y cancelar el RFC, según corresponda.

¿Cómo tramitar el RFC?

La inscripción para personas físicas es gratuita. El SAT permite iniciar el procedimiento en línea y, dependiendo del caso, concluirlo en sus oficinas.

La autoridad establece que la inscripción debe realizarse dentro del mes siguiente a aquel en que se tenga la obligación de presentar declaraciones periódicas o cuando sea necesario expedir comprobantes fiscales por las actividades realizadas.

También existe una herramienta oficial para verificar si una persona ya está inscrita en el padrón del RFC utilizando la CURP o la propia clave fiscal.

Una aclaración importante sobre las multas

Aunque se advierte sobre las "costosas multas que está aplicando el SAT", no significa que toda persona que no tenga RFC vaya a recibir automáticamente una multa. La obligación y la sanción dependen de la situación particular del contribuyente y de las disposiciones fiscales aplicables.

Por ello, quienes tengan dudas sobre su situación fiscal pueden verificar su registro y obligaciones directamente en los canales oficiales del SAT. El Código Fiscal de la Federación y la normatividad fiscal vigente establecen las infracciones y los montos de las multas correspondientes.

En ese sentido, contar con el RFC y mantener actualizada la información fiscal puede evitar sanciones y facilitar trámites como la emisión de facturas y otros procedimientos administrativos.

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