Internacional
"El Niño" deja graves daños en Ecuador: el mar avanza sobre playas, viviendas y zonas turísticas
El mar gana terreno en Ecuador y deja al descubierto los primeros impactos de El Niño, aquí te contamos por qué.

El fenómeno de El Niño comienza a mostrar una de sus caras más preocupantes en la costa de Ecuador.
Antes de que las lluvias se conviertan en el principal desafío para las comunidades del litoral, el océano ya está golpeando playas, negocios turísticos y zonas habitadas, con una combinación de oleajes intensos y niveles del mar por encima de lo habitual.
Uno de los puntos donde el cambio resulta más evidente se encuentra en la comuna Data de Posorja, en la provincia de Guayas. En Playa Delfín, una importante franja de arena prácticamente desapareció y permitió que el oleaje avanzara hasta el barranco donde se encuentra el monumento representativo del sitio.
PUEDES LEER: Pensión del Bienestar 2026: ¿Qué adultos mayores cobran HOY martes 8 de septiembre?

La transformación del paisaje es considerable. Hace aproximadamente una década, decenas de metros de playa funcionaban como una barrera natural entre el océano y las estructuras ubicadas en tierra firme. Actualmente, esa distancia se ha reducido de manera significativa y la erosión comienza a representar una amenaza para construcciones cercanas a la costa.
El fenómeno también ha dejado daños en Manabí. En Punta Bikini, en San Clemente, la fuerza de las olas alcanzó establecimientos turísticos instalados a pocos metros del mar, provocando afectaciones en cabañas y negocios que dependen directamente de la actividad turística.
El comportamiento del océano preocupa especialmente debido a la presencia de oleajes de largo período, capaces de concentrar y trasladar una mayor cantidad de energía hacia las playas.
Para los comerciantes y prestadores de servicios, cada nuevo episodio representa no solo el riesgo de perder infraestructura, sino también incertidumbre sobre la continuidad de sus actividades durante una temporada turística que depende de las condiciones del litoral.
A este escenario se suma un elemento que puede incrementar la vulnerabilidad de las comunidades costeras: el nivel del mar. Durante las últimas semanas se registraron anomalías que llegaron a acercarse a los 40 centímetros por encima de los valores normales.
PUEDES LEER: Este pueblo mágico de Jalisco es ideal para visitar durante las Fiestas Patrias 2026
Aunque posteriormente el nivel disminuyó, permaneció entre 28 y 33 centímetros sobre los registros habituales.
Esa diferencia tiene consecuencias. Cuando el océano parte de una posición más elevada, las olas pueden alcanzar sectores que normalmente permanecen protegidos. La erosión también puede acelerarse y aumentar el riesgo para viviendas, malecones, restaurantes y otros establecimientos construidos cerca de la línea costera.
La atención también se dirige hacia Santa Elena, donde localidades como Salinas y Anconcito mantienen una estrecha relación con el turismo y las actividades vinculadas al mar.
En estas zonas, las autoridades deben observar no solamente el comportamiento de las olas y los aguajes, sino también la capacidad de las ciudades para enfrentar eventuales lluvias intensas.
El problema podría complicarse si coinciden precipitaciones abundantes con un nivel elevado del océano. En esas condiciones, los sistemas de drenaje tendrían mayores dificultades para descargar el agua hacia el mar, aumentando la posibilidad de inundaciones en sectores urbanos.
PUEDES LEER: Tren Chepe Express: ¿Cuándo inicia la temporada alta este 2026?

- Mientras el Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada mantiene el monitoreo de las condiciones marítimas, el escenario comienza a adquirir una dimensión mayor. El INAMHI también ha advertido sobre un incremento de las lluvias en sectores del litoral entre el 5 y el 9 de septiembre.
Los daños observados en Guayas y Manabí son, por ahora, señales concretas de una presión que aumenta sobre la costa ecuatoriana.
La pérdida de arena en Playa Delfín y las afectaciones a negocios turísticos muestran que El Niño no solamente puede medirse en pronósticos de lluvia: también puede observarse en la distancia que cada día separa al mar de las comunidades que viven junto a él.
Te puede interesar:
MÁS NOTICIAS DE Internacional













