Internacional

¿Fallas de San Andrés y Cascadia pueden sincronizarse? Esto revela una investigación sobre megaterremotos

El descubrimiento surgió mientras el equipo de investigadores estudiaba la falla de Cascadia frente a las costas de Oregón.

Víctor Acosta
14/09/26

FOTO: Falla de San Andrés.
FOTO: Falla de San Andrés.

Una investigación científica encendió las alertas sobre el comportamiento de dos de las estructuras tectónicas más importantes de la costa oeste de Estados Unidos: las fallas de San Andrés y Cascadia. El estudio encontró evidencias de que grandes terremotos registrados en Cascadia pudieron haber desencadenado movimientos en el extremo norte de San Andrés.

El hallazgo fue encabezado por el geólogo marino Chris Goldfinger, de la Universidad de Oregón, y se basó en el análisis de sedimentos del fondo marino en la zona donde ambas estructuras convergen. La investigación fue publicada en 2025 en la revista especializada Geosphere.

¿Qué encontraron los científicos?

El descubrimiento surgió mientras el equipo de investigadores estudiaba la falla de Cascadia frente a las costas de Oregón. Durante la navegación, una desviación llevó al grupo hacia la zona de Cabo Mendocino, en el norte de California, donde se encuentran geográficamente relacionadas las dos estructuras.

Los científicos decidieron aprovechar la oportunidad para obtener muestras del sedimento marino. Al analizarlas encontraron una particularidad: algunas capas presentaban un orden contrario al esperado normalmente después de un terremoto submarino.

Imagen Placeholder

En condiciones habituales, un sismo puede provocar un deslave submarino que deposita primero materiales más gruesos y posteriormente sedimentos más finos. Sin embargo, las muestras analizadas presentaban capas gruesas sobre capas finas.

La explicación propuesta fue que los depósitos podrían corresponder a dos terremotos ocurridos con muy poco tiempo de diferencia, de tal manera que el segundo movimiento habría dejado material sobre el sedimento generado por el primero antes de que este terminara de asentarse.

¿Cascadia podría activar a San Andrés?

De acuerdo con los resultados citados por Meteored, existe evidencia de una posible transferencia de estrés sísmico entre ambas estructuras.

El estudio plantea que, cuando ocurre una gran ruptura en Cascadia, la energía liberada puede redistribuir el esfuerzo en las rocas cercanas y aumentar la carga sísmica sobre el extremo norte de la falla de San Andrés.

Sin embargo, esto no significa que cada terremoto en Cascadia vaya a provocar automáticamente otro en San Andrés, ni que exista una predicción de un próximo megaterremoto.

De hecho, la investigación señala que la relación no sería necesariamente igual en ambas direcciones. La evidencia encontrada apunta principalmente a que grandes terremotos de Cascadia pudieron haber desencadenado eventos posteriores en San Andrés.

El antecedente de 1700

La falla de Cascadia tiene antecedentes de producir terremotos de enormes dimensiones. Uno de los más importantes ocurrió el 26 de enero de 1700, con una magnitud estimada de entre 8.7 y 9.2.

Ese terremoto provocó un tsunami que incluso llegó hasta las costas de Japón, de acuerdo con los registros y evidencias geológicas utilizados para reconstruir aquel evento.

Cascadia es una zona de subducción donde la placa de Juan de Fuca se introduce por debajo de la placa Norteamericana y se extiende desde el norte de California hasta Canadá.

¿Qué pasaría si ocurrieran terremotos consecutivos?

Uno de los principales motivos de preocupación no es solamente la magnitud individual de los terremotos, sino la posibilidad de que dos grandes eventos ocurran con poco tiempo de diferencia.

La investigación encontró casos en los que los movimientos asociados podrían haber ocurrido con intervalos de minutos u horas, aunque también existen escenarios con lapsos mucho mayores.

Un escenario de este tipo representaría un enorme desafío para las ciudades y la infraestructura de la costa oeste de Norteamérica.

Entre las zonas urbanas que podrían verse afectadas se encuentran San Francisco, Portland, Seattle y Vancouver, debido a su cercanía con estas estructuras tectónicas y a la elevada concentración de población e infraestructura.

Imagen Placeholder

¿Se acerca un megaterremoto?

No hay una predicción científica que indique que un megaterremoto esté por ocurrir. El valor de esta investigación está en aportar nuevas evidencias sobre cómo pueden interactuar diferentes fallas y cómo un gran terremoto puede modificar las condiciones de esfuerzo en otra estructura cercana.

El hallazgo también podría ayudar a mejorar los modelos de riesgo sísmico y los sistemas de alerta temprana, especialmente en una región donde millones de personas viven cerca de importantes zonas de actividad tectónica.

La investigación de Goldfinger, en ese sentido, no anuncia cuándo ocurrirá el próximo gran terremoto; plantea una posibilidad que hasta ahora había sido poco comprendida: que terremotos de grandes dimensiones en Cascadia puedan influir en la actividad del extremo norte de San Andrés.

Te puede interesar: