Agro
Presas de Sinaloa: cómo benefician las lluvias al Valle del Fuerte y qué falta para recuperar el campo
Las lluvias han mejorado la disponibilidad hídrica en Sinaloa, pero se requiere un plan de riego efectivo

Las lluvias de la temporada permitieron que el Sistema Río Fuerte recuperara 2 mil 198.5 millones de metros cúbicos de agua en poco más de tres meses, una mejora que fortalece la disponibilidad hídrica para el próximo ciclo agrícola en el norte de Sinaloa.
Los reportes de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) muestran que el sistema, integrado por las presas Luis Donaldo Colosio Murrieta, Miguel Hidalgo y Costilla y Josefa Ortiz de Domínguez, almacenaba 965.3 millones de metros cúbicos el 10 de junio, equivalentes al 13.7 % de su capacidad de conservación.
Para el 22 de septiembre, el almacenamiento conjunto aumentó a 3 mil 163.8 millones de metros cúbicos, con lo cual el Sistema Río Fuerte alcanzó el 45 %. Esto representa un incremento de 31.3 puntos porcentuales durante la temporada de lluvias.
¿Cuánto recuperó cada presa?
La presa Luis Donaldo Colosio Murrieta, conocida como Huites, registró la recuperación más importante. Pasó de 692 millones de metros cúbicos y 21.6 % de almacenamiento el 10 de junio, a 2 mil 216.6 millones de metros cúbicos y 69.2 % el 22 de septiembre. En ese periodo ganó mil 524.6 millones de metros cúbicos.
La presa Miguel Hidalgo y Costilla subió de 186.4 millones de metros cúbicos, equivalentes al 5.6 %, a 868.7 millones y 26.2 %. Su recuperación fue de 682.3 millones de metros cúbicos gracias a los trasvases desde la presa Huites.
La Josefa Ortiz de Domínguez mostró un comportamiento distinto: disminuyó de 86.8 millones de metros cúbicos y 16.7 %, a 78.5 millones y 15.1 %, una reducción de 8.3 millones de metros cúbicos.
En el conjunto de las principales presas de Sinaloa, el almacenamiento pasó de 2 mil 386.9 millones de metros cúbicos y 15.1 % el 10 de junio, a 7 mil 621 millones y 48.1 % el 22 de septiembre.

¿Cómo beneficia el agua al Valle del Fuerte?
Juan Manuel Angulo Evans, presidente de la Red Mayor del Valle del Fuerte, explicó que las lluvias también favorecen directamente a los terrenos agrícolas, porque dejan humedad en el suelo y permiten reducir el volumen requerido durante los primeros riegos.
"Ya se están reflejando lluvias en los valles, que también nos dejan muy buenas aportaciones en los suelos, que nos ayudan para cuando iniciamos con los riegos de asiento; no se consume tanto volumen, son más ligeros, muchas siembras se hacen con la misma humedad residual. Entonces, todo esto nos conlleva a tener un buen ciclo correspondiente a la base hídrica", señaló.
La recuperación abre mejores posibilidades para establecer hortalizas, papa, frijol y otros cultivos de otoño-invierno. También podría favorecer el regreso de segundos cultivos durante primavera-verano, suspendidos o reducidos durante los años más críticos de sequía.
El aumento del agua almacenada resuelve una parte del problema, pero no garantiza por sí mismo la recuperación agrícola. Angulo Evans señaló que existe desánimo entre los productores de granos por los bajos precios, los costos de producción, la falta de rentabilidad y los retrasos en los apoyos.
En el caso del maíz, advirtió que la reducción de superficie podría obedecer más a las condiciones comerciales que a la disponibilidad de agua. Algunos agricultores analizan sembrar frijol y posteriormente sorgo, especialmente ante la posibilidad de concretar contratos de exportación hacia China.

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