México
Carretera Transpeninsular sucumbe ante huracán "Polo"; crecidas la rompen en Mulegé, BCS | VIDEO
El huracán Polo convierte la carretera Transpeninsular en una ruta de riesgo; el agua corta el paso en Mulegé.

La carretera Transpeninsular, una de las principales vías de comunicación de Baja California Sur, quedó parcialmente fuera de operación este martes 29 de septiembre luego de recibir el impacto de las lluvias generadas por el huracán Polo.
El problema no se concentró en un solo punto. A lo largo de diferentes tramos comenzaron a aparecer los efectos de las precipitaciones: arroyos que aumentaron rápidamente su caudal, piedras desprendidas de las laderas, vegetación arrastrada por el agua y acumulaciones de tierra que invadieron la superficie de rodamiento.
- En el municipio de Mulegé, las autoridades reportaron dos puntos donde el tránsito quedó interrumpido.
Uno de ellos se localiza en el kilómetro 43, antes de llegar a Palo Verde, en dirección de norte a sur. Otro corte se presentó en el kilómetro 157, dentro del tramo que conecta Santa Rosalía con Heroica Mulegé, donde la crecida de un arroyo impidió continuar el recorrido.
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La situación obligó a las autoridades a modificar las recomendaciones para quienes pretendían utilizar esta vía. La indicación dejó de ser únicamente conducir con precaución y pasó a ser evitar los sectores donde las condiciones del terreno no permitían garantizar el tránsito.
Desde las primeras horas del día, personal de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) comenzó recorridos de inspección para conocer la magnitud de las afectaciones. Las cuadrillas salieron alrededor de las 4:30 de la mañana y revisaron diferentes sectores de la Transpeninsular.
Entre los daños identificados se encuentra un derrumbe en el kilómetro 100+500 del tramo Ciudad Insurgentes–Loreto, además de acumulación de lodo, piedras y vegetación en el kilómetro 102.
VIDEO del Facebook de la Presidenta municipal de Mulegé:
También se registraron dificultades para el tránsito en el kilómetro 92+500, donde durante un periodo fue necesario impedir el paso de vehículos pequeños. Posteriormente, la circulación pudo restablecerse en ese punto, aunque las condiciones continuaron siendo delicadas.
En el corredor entre Loreto y Santa Rosalía también fueron localizados derrumbes, entre ellos uno en el kilómetro 88+500.
El problema, explicaron las autoridades, no termina con el retiro de los materiales que ya cayeron sobre la carretera. Las lluvias dejaron las laderas saturadas de agua, por lo que existe la posibilidad de que continúen los desprendimientos de tierra y roca mientras persistan las precipitaciones.
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Las cuadrillas trabajan en la limpieza de la carpeta asfáltica y en el retiro de piedras, ramas, vegetación y otros materiales arrastrados por las corrientes.
El escenario mantiene bajo vigilancia a la carretera, especialmente porque el pronóstico contempla lluvias muy fuertes a intensas en distintas zonas del norte y centro de Baja California Sur.
Para los habitantes de comunidades que dependen de la Transpeninsular, la afectación representa más que un retraso en el viaje. Esta carretera funciona como un enlace fundamental entre poblaciones, por lo que cualquier interrupción puede complicar el traslado de personas, mercancías y servicios.
Mientras continúan las labores de limpieza y evaluación, las autoridades mantienen el llamado a no realizar viajes innecesarios y a respetar los cierres establecidos.
Polo no solamente dejó lluvia sobre la península: también puso a prueba una de sus principales rutas terrestres. Con los arroyos todavía bajo vigilancia y las laderas debilitadas por el agua, la recuperación de la carretera dependerá de que disminuyan las precipitaciones y las condiciones permitan trabajar con seguridad.
Por ahora, la prioridad es retirar los obstáculos, revisar nuevamente los puntos vulnerables y evitar que la fuerza de los escurrimientos convierta nuevos sectores de la Transpeninsular en zonas de peligro.












