Internacional

Creciente riesgo de sabotaje a cables de fibra óptica submarinos

Elisabeth Braw advierte sobre el aumento de incidentes que dañan cables submarinos, cruciales para el tráfico de datos intercontinental.

Redacción
16/10/26

Creciente riesgo de sabotaje a cables de fibra óptica submarinos

Cerca del 99% del tráfico de datos intercontinental se realiza a través de cables de fibra óptica instalados en el fondo marino, según señala un reciente estudio de la investigadora Elisabeth Braw.

Este trabajo advierte sobre el creciente riesgo de sabotaje a esta infraestructura crítica, en un contexto de aumento de conflictos globales y operaciones en lo que se ha denominado como guerra en zona gris.

Riesgos de Sabotaje a la Infraestructura Submarina

Braw, investigadora sénior del Atlantic Council en Washington, presenta su libro titulado "Undersea War", el cual destaca un incremento en los incidentes donde embarcaciones han dañado cables submarinos al arrastrar sus anclas durante trayectos extraordinariamente largos.

El estudio revela que aproximadamente el 60% de los daños a cables submarinos es atribuible a errores humanos en prácticas pesqueras o de navegación, donde anclas o redes afectan la estabilidad de estos cables.

El Comité Internacional de Protección de Cables (ICPC) estima que esta cifra puede variar entre un 50% y un 80%. Cada año, se informa acerca de daños a entre 150 y 200 cables, los cuales, en general, son reparados con eficiencia.

Uno de los incidentes más destacados en el libro ocurrió el 25 de diciembre de 2024, cuando el petrolero Eagle S, presuntamente vinculado a Rusia, arrastró su ancla a lo largo de 90 kilómetros, lo que resultó en daños a cuatro cables de datos y al cable eléctrico submarino Estlink 2.

Este mismo cable ya había sufrido daños previamente en noviembre de 2024 a causa del buque Yi Peng 3, de bandera china. A pesar de la gravedad del incidente, la tripulación de este último no enfrentó cargos, mientras que tres oficiales del Eagle S fueron sometidos a juicio en Finlandia.

A nivel internacional, se ha evidenciado una respuesta judicial significativa ante este tipo de incidentes. En Taiwán, un tribunal condenó al capitán de un barco chino por causar daños a un cable submarino en febrero de 2025, imponiéndole una pena de tres años de prisión en junio del mismo año.

Posteriormente, el parlamento taiwanés decidió aumentar las penas por daños intencionales a infraestructura submarina, llegando hasta siete años de prisión.

Respuestas Internacionales a Incidentes

Este año también se han registrado otros eventos relevantes, como los intentos de Irán de imponer tarifas a operadores de cables submarinos en el estratégico estrecho de Ormuz.

Por otra parte, una operación conjunta entre Reino Unido, Noruega y Estados Unidos llevó a la interceptación de submarinos rusos que ensayaban nuevas tecnologías para inutilizar cables en aguas árticas.

Braw subraya que, durante décadas, existió un acuerdo internacional tácito para proteger la infraestructura submarina, conducta que ella describe como la de un "buen ciudadano del fondo marino".

La investigadora hizo hincapié en que la infraestructura submarina es de vital importancia, ya que un corte, por mínimo que sea, podría provocar disrupciones masivas.

El libro también plantea la inquietud de qué sucederá con el acuerdo de no agresión que ha regido por décadas entre las grandes potencias, ahora que comienza a tambalearse.

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