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¿Dónde quedó el «Papas Fritas» de Los Mochis? La historia del Diablo que desapareció de una florería

La figura del Diablo, conocida como Papas Fritas, desapareció tras el desalojo de una florería en Los Mochis, generando múltiples versiones sobre su paradero.

Ernesto Torres
17/10/26

FOTO: Ernesto Torres.
FOTO: Ernesto Torres.

A más de tres años de los acontecimientos que rodearon a una florería del sector Centro de Los Mochis, una de las preguntas que permanece sin respuesta es qué pasó con el llamado «Papas Fritas», una figura del Diablo de tamaño humano que se convirtió en el centro de una historia marcada por hechos violentos, hallazgos macabros y versiones sobre supuestos rituales.

La figura permanecía en el interior de un establecimiento ubicado en el cruce de las calles José María Morelos y Emiliano Zapata, donde, de acuerdo con relatos de exempleados, el propietario mantenía un altar dedicado al Diablo, separado de otros espacios de veneración a la Santa Muerte.

Sin embargo, luego de que el negocio quedó envuelto en una serie de acontecimientos violentos, el local fue desalojado y las figuras religiosas fueron colocadas en la banqueta. En cuestión de horas, las imágenes comenzaron a desaparecer y, desde entonces, surgieron distintas versiones sobre el destino del «Papas Fritas», sin que se confirmara dónde terminó.

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La balacera que marcó el inicio de la historia

Todo comenzó el 9 de mayo de 2023, en vísperas del Día de las Madres, cuando un grupo de hombres armados llegó a la florería en busca del propietario.

El ataque quedó registrado en cámaras de seguridad y las imágenes mostraron momentos de tensión, mientras empleados y otras personas que se encontraban en el lugar intentaban resguardarse.

La agresión generó una fuerte movilización y la atención de las autoridades, además de una amplia discusión pública por los videos que circularon posteriormente.

En los días siguientes también surgieron versiones sobre posibles vínculos del propietario con actividades delictivas, entre ellas presuntas amenazas y extorsiones contra otros comerciantes del mismo giro.

En julio de ese año, dos meses después, cuando el establecimiento ya se encontraba cerrado, comenzaron a conocerse nuevos acontecimientos relacionados con el propietario y el interior del inmueble.

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El hallazgo de restos humanos frente a la florería

El 15 de julio de 2023, frente al establecimiento fue localizada una corona fúnebre. Posteriormente, se reportó el hallazgo de una caja de madera que contenía restos humanos, descritos en las publicaciones de la época como presuntos genitales del propietario.

El descubrimiento provocó desconcierto entre los habitantes de la zona y reavivó las preguntas sobre lo que había ocurrido con el empresario.

En medio de esos acontecimientos, también se informó sobre la desaparición del propietario. Y la familia habría intentado identificar un cuerpo localizado en el ejido 20 de Noviembre Nuevo, aunque se descartó que correspondiera al empresario.

La combinación de estos hechos convirtió a la florería en el centro de una historia que posteriormente adquiriría notoriedad por un elemento inesperado: las figuras religiosas que permanecían en su interior.

El 17 de julio de 2023, varias figuras fueron sacadas del establecimiento y colocadas sobre la banqueta, donde quedaron a la vista de quienes transitaban por el sector Centro de Los Mochis.

El 17 de julio de 2023, varias figuras fueron sacadas del establecimiento y colocadas sobre la banqueta, donde quedaron a la vista de quienes transitaban por el sector Centro de Los Mochis.

Entre ellas se encontraban representaciones de la Santa Muerte y una figura del Diablo que llamó particularmente la atención por su tamaño, apariencia y vestimenta.

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La imagen representaba a una figura demoníaca de dimensiones similares a las de una persona, con cuernos pronunciados, garras y un traje oscuro. Uno de los detalles que más comentarios generó fue la representación de sus genitales sobre la vestimenta.

Fue entonces cuando comenzó a popularizarse el nombre de «Papas Fritas», apodo que, según los relatos de exempleados, utilizaba el propietario para referirse a la figura.

Las fotografías y videos difundidos del hallazgo provocaron una intensa conversación en redes sociales. Mientras algunas personas expresaban sorpresa, otras compartían bromas, teorías y especulaciones sobre el significado de la imagen y las prácticas que presuntamente se realizaban en el establecimiento.

Los rituales que presuntamente le realizaban al Diablo.

Los relatos de exempleados dieron una nueva dimensión a la historia. Según esas versiones, en el interior de la florería existían dos espacios diferenciados: uno dedicado a la Santa Muerte y otro al Diablo.

El altar del «Papas Fritas» se encontraba separado de las figuras de la Santa Muerte y, de acuerdo con esos testimonios, era objeto de prácticas específicas de veneración.

Entre las actividades descritas se encontraba la limpieza de la figura y la utilización de humo de salvia, que se pasaba alrededor de ella como parte de un supuesto ritual de purificación.

También se difundieron relatos sobre prácticas de carácter sexual relacionadas con la figura, a las que los testimonios atribuían un significado dentro de las creencias del propietario. Esas versiones fueron parte de la controversia que rodeó al caso, aunque no todas las afirmaciones difundidas públicamente pudieron corroborarse de manera independiente.

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El apodo «Papas Fritas» también generó curiosidad. Según los testimonios publicados en ese momento, la expresión se utilizaba como una manera de referirse al Diablo, al que algunos creyentes describían como una figura de autoridad dentro de sus prácticas esotéricas.

En el otro altar había numerosas representaciones de la Santa Muerte, algunas de tamaño natural. Los exempleados señalaron que las figuras recibían cuidados particulares, como limpieza, cambio de vestimenta y arreglo del cabello, incluso con la participación de estilistas.

Estos relatos, sumados a los hechos violentos registrados en el negocio, contribuyeron a que la historia trascendiera el ámbito local y se convirtiera en tema de conversación en redes sociales.

¿Dónde quedó el «Papas Fritas» después de desaparecer?

Tras permanecer algunas horas sobre la banqueta, las figuras comenzaron a desaparecer. La del Diablo también fue retirada del lugar y, desde entonces, no se ha confirmado públicamente su destino final.

A partir de ese momento circularon diversas versiones sobre su paradero.

Una de ellas señalaba que el «Papas Fritas» habría sido visto en una de las viviendas de la colonia Centro, a poca distancia de la florería donde permanecía originalmente.

Posteriormente, surgió otra versión que ubicaba la figura en la colonia Tabachines, presuntamente bajo el resguardo de una mujer dedicada a prácticas relacionadas con la santería y el culto a la Santa Muerte.

Más adelante, también se dijo que habría sido trasladada a una comunidad rural del municipio de El Fuerte. Entre los lugares mencionados en las versiones que circularon se encontraba el ejido Constancia.

Sin embargo, ninguna de estas versiones permitió establecer dónde terminó la figura. Tampoco se confirmó públicamente quién se la llevó después de que fue retirada del establecimiento.

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La posibilidad de que hubiera sido resguardada por personas interesadas en ese tipo de prácticas, así como las versiones sobre su traslado a otros domicilios o comunidades, alimentó el misterio alrededor de su desaparición.

Por ello, el paradero del «Papas Fritas» continuaba siendo una incógnita dentro de la historia de la florería.

Y la interrogante que más curiosidad generó fue qué ocurrió con la figura del Diablo después de que fue retirada del establecimiento, cuál fue su destino.

Así, el «Papas Fritas» pasó de permanecer en un altar dentro de una florería a convertirse en el protagonista de una historia ampliamente comentada en Los Mochis, cuyo desenlace sigue sin conocerse.

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