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¿Atún en agua o en aceite? Esto debes saber antes de consumirlo en exceso

El atún enlatado es uno de los alimentos más utilizados para preparar comidas rápidas, ensaladas y sándwiches, debido a su aporte de proteínas y facilidad de preparación.

Víctor Acosta
20/10/26

FOTO: ¿Cuál es la diferencia entre el atún en agua y el atún en aceite?
FOTO: ¿Cuál es la diferencia entre el atún en agua y el atún en aceite?

El atún enlatado es uno de los alimentos más utilizados para preparar comidas rápidas, ensaladas y sándwiches, debido a su aporte de proteínas y facilidad de preparación. Sin embargo, al momento de comprarlo surge una duda frecuente: ¿es mejor elegirlo en agua o en aceite?

Aunque algunos titulares advierten que una de las presentaciones puede resultar tóxica en exceso, no hay evidencia de que el atún en agua o en aceite sea tóxico por el simple hecho de estar envasado de esa manera. Para valorar los riesgos, también es importante considerar la cantidad consumida, la especie de atún y su contenido de mercurio.

¿Cuál es la diferencia entre el atún en agua y el atún en aceite?

La principal diferencia está en el líquido utilizado para conservar el pescado, ya que modifica su aporte energético, textura y contenido de grasas.

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Atún en agua

Suele aportar menos calorías y grasas que el atún en aceite. Puede ser una alternativa conveniente para quienes buscan reducir su consumo energético, aunque su contenido nutricional depende del producto y de la especie utilizada.

Atún en aceite

Generalmente aporta más calorías debido a la grasa del líquido de conservación. También puede mantener una textura más jugosa y aportar grasas procedentes del aceite utilizado, por lo que conviene revisar la etiqueta nutricional.

Ambas presentaciones proporcionan proteínas y nutrientes importantes. Por ello, no se puede afirmar que una sea perjudicial y la otra saludable en todos los casos: la mejor elección depende de la alimentación y las necesidades de cada persona.

¿Qué riesgo representa consumir demasiado atún?

Uno de los aspectos que sí merece atención es el mercurio, un contaminante que puede acumularse en los peces y que, cuando se consume en cantidades elevadas durante periodos prolongados, puede afectar el sistema nervioso.

La cantidad de mercurio varía según la especie. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) clasifica el atún claro enlatado, que suele incluir especies más pequeñas, entre las opciones con menor contenido de mercurio. En cambio, el atún blanco o albacora y el de aleta amarilla tienen niveles generalmente mayores, mientras que el patudo o atún de ojos grandes figura entre las especies que deben evitarse en las recomendaciones para embarazadas, mujeres que amamantan y niños.

El riesgo, por tanto, no depende únicamente de si el atún está conservado en agua o aceite, sino también de la especie y de cuánto se consume.

¿Cuántas veces a la semana se recomienda comer atún?

Las recomendaciones varían según la especie, la edad y las condiciones de salud. Como referencia, la FDA considera que el atún claro enlatado puede consumirse de dos a tres porciones por semana dentro de sus recomendaciones para embarazadas, mujeres que amamantan y niños de entre uno y 11 años. Para el atún blanco o albacora, aconseja limitarse a una porción semanal dentro de esa misma guía.

Estas cantidades no deben interpretarse como una recomendación universal para todas las personas. Quienes consumen atún con mucha frecuencia pueden alternarlo con otros pescados, como sardinas o salmón, para diversificar su alimentación.

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¿Cuál conviene comprar: atún en agua o en aceite?

La elección depende del objetivo nutricional. Si buscas reducir las calorías, el atún en agua suele ser una opción práctica. Si prefieres una textura más jugosa o necesitas un mayor aporte energético, el atún en aceite también puede formar parte de una dieta equilibrada.

Antes de comprarlo, revisa el contenido de sodio, las calorías, el tipo de aceite y la especie de pescado indicada en la etiqueta.

En conclusión, ninguna de las dos presentaciones es tóxica por definición. Lo recomendable es moderar el consumo, variar las fuentes de pescado y prestar atención al contenido de mercurio, especialmente durante el embarazo y la infancia.

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