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¡Deténganse! Ninguna vida humana es desechable, dice la Iglesia al crimen organizado por levantón del padre Clemente

El obispo de Culiacán confirmó que el sacerdote fue golpeado y amenazado durante su cautiverio; pidió a los responsables abandonar la violencia.

Rocío Sánchez
01/11/26

FOTO: ¡Deténganse! Ninguna vida humana es desechable, dice la Iglesia al crimen organizado por levantón del padre Clemente
FOTO: ¡Deténganse! Ninguna vida humana es desechable, dice la Iglesia al crimen organizado por levantón del padre Clemente

La Diócesis de Culiacán lanzó un llamado al crimen organizado para que detenga la violencia y respete la vida humana, luego de la desaparición y posterior regreso del padre Clemente Morales Topete, párroco de la iglesia de Cristo Resucitado, quien permaneció tres días privado de la libertad y regresó por sus propios medios a la casa parroquial.

A través de un comunicado emitido este domingo 1 de noviembre, el obispo de la Diócesis de Culiacán, Jesús José Herrera Quiñónez, pidió a quienes provocan muertes, desapariciones y daños físicos y psicológicos que abandonen esas prácticas y reflexionen sobre el sufrimiento que ocasionan a las víctimas y sus familias.

Por compasión, ¡deténganse! Ninguna vida humana es desechable. Ninguna familia merece vivir bajo la amenaza, el miedo o la incertidumbre. Ningún proyecto, interés o ambición puede justificar el sufrimiento que se inflige a personas inocentes.

El obispo pidió a los generadores de violencia escuchar su conciencia y volver su mirada a Dios, al recordar que, aunque la Iglesia ora por quienes hacen el mal, esto no significa que apruebe o justifique sus acciones, sino que mantiene la esperanza de que abandonen los caminos de la violencia, respeten la vida y asuman las consecuencias de sus decisiones.

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Llamado a la paz y reflexión

El pronunciamiento se dio luego de que el padre Clemente Morales Topete fuera privado de la libertad por un grupo de personas desconocidas, quienes lo trasladaron a un lugar que no ha sido identificado y lo mantuvieron retenido durante tres días.

De acuerdo con la información confirmada por la Diócesis de Culiacán, el sacerdote fue reportado como desaparecido desde la tarde del sábado 24 de octubre y regresó por sus propios medios el martes 27, cuando condujo su camioneta hasta la casa parroquial.

La Iglesia detalló que, durante su cautiverio, el sacerdote fue golpeado, sufrió quemaduras graves en distintas partes del cuerpo y recibió amenazas de muerte reiteradas. Además, sus captores le exigían información que, según lo referido, él desconocía y no podía proporcionar.

A su llegada a la parroquia fue auxiliado por integrantes de su comunidad, sacerdotes, personal médico y autoridades, para posteriormente ser trasladado a una clínica donde recibió atención especializada.

Aunque las lesiones no ponían en peligro inmediato su vida, el padre Clemente continuaba bajo observación médica y presenta afectaciones psicológicas y emocionales derivadas de las amenazas recibidas. Su evolución es favorable, informó la Diócesis.

En el mismo comunicado, el obispo expresó su solidaridad con las personas desaparecidas y sus familias, al señalar que el sufrimiento del sacerdote se une al de quienes continúan esperando noticias de sus seres queridos.

Solidaridad con las víctimas

También reconoció los esfuerzos de las autoridades municipales, estatales y federales durante las labores para localizar al párroco; sin embargo, pidió que las investigaciones continúen para esclarecer los hechos, identificar a los responsables y garantizar que respondan ante la justicia.

Herrera Quiñónez manifestó su preocupación por la persistencia de la violencia en Sinaloa y consideró que los esfuerzos institucionales no han sido suficientes para devolver la tranquilidad a la población. Por ello, exhortó a fortalecer las estrategias de prevención, seguridad, búsqueda de personas desaparecidas y atención a las víctimas.

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