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MLB propone tope salarial para 2028, pero MLBPA lo rechaza

La MLB presentó una propuesta económica que aplaza la implementación de un tope salarial hasta 2028, pero el sindicato de peloteros la rechazó por sus implicaciones negativas

Pese al rechazo, la MLBPA manifestó su disposición a continuar negociando de buena fe un nuevo convenio que beneficie a jugadores, organizaciones y aficionados
Pese al rechazo, la MLBPA manifestó su disposición a continuar negociando de buena fe un nuevo convenio que beneficie a jugadores, organizaciones y aficionados

La oferta de los propietarios establece para 2028 un límite salarial de 258.2 millones de dólares por equipo y un gasto mínimo de 180.2 millones, con el argumento de reducir las diferencias económicas entre las franquicias y permitir que los clubes de mercados pequeños tengan mayores posibilidades de competir por agentes libres y conservar a sus figuras.

De acuerdo con los cálculos presentados por MLB, 12 organizaciones tendrían que incrementar sus nóminas en un total de 636 millones de dólares para alcanzar el piso propuesto. Entre ellas aparecen Marlins de Miami, Guardianes de Cleveland, Rays de Tampa Bay, Medias Blancas de Chicago, Piratas de Pittsburgh y Atléticos.

En el extremo contrario, ocho equipos tendrían que recortar conjuntamente 528 millones para ajustarse al límite, incluidos Dodgers de Los Ángeles, Yankees y Mets de Nueva York, Filis de Filadelfia, Padres de San Diego y Azulejos de Toronto.

Glen Caplin, portavoz de MLB, explicó que el aplazamiento busca conceder a las organizaciones una temporada baja completa para preparar sus presupuestos bajo el nuevo sistema, sin retrasar otros beneficios planteados para los jugadores.

Durante 2027 continuarían vigentes los mecanismos actuales de reparto de ingresos y el impuesto al equilibrio competitivo, antes de una transición hacia la distribución de los ingresos del béisbol en partes iguales entre propietarios y peloteros.

La propuesta también contempla elevar desde 2027 el salario mínimo a un millón de dólares para jugadores con al menos dos años de servicio y a 900 mil para quienes tengan menos antigüedad. Estos últimos podrían recibir otros 100 mil dólares mediante el programa de bonos previo al arbitraje, sujeto a las condiciones establecidas.

Asimismo, MLB ofrece incrementar de 50 a 65 millones de dólares el fondo de incentivos para jugadores que todavía no son elegibles al arbitraje, con la intención de llevarlo posteriormente a 75 millones.

Entre las concesiones planteadas aparecen adelantar la agencia libre a cinco años de servicio para peloteros de 30 años, bajo determinadas condiciones, eliminar el sistema de compensación mediante selecciones del draft por la contratación de ciertos agentes libres y reducir de cinco a cuatro las ocasiones en que un jugador puede ser enviado a las ligas menores mediante opciones durante una temporada.

Reacción del sindicato ante la propuesta

Sin embargo, ninguna de esas medidas consiguió modificar la postura del sindicato. La MLBPA sostuvo que retrasar un año la entrada en vigor del tope salarial no cambia sus consecuencias y acusó a los propietarios de pretender sustituir el sistema económico actual por otro que favorezca sus ganancias y el valor de las franquicias.

En su respuesta, la organización sindical advirtió que el modelo propuesto provocaría una reducción considerable en la compensación de los peloteros, pondría en riesgo derechos fundamentales, incluidos los contratos garantizados, y perjudicaría especialmente a los jugadores de ingresos intermedios. También cuestionó las modificaciones a los mecanismos de contratación de talento amateur, tanto nacional como internacional.

El sindicato fue más allá al señalar que, incluso con 2027 como año de transición, la propuesta impondría restricciones inmediatas a los derechos contractuales, mantendría estancados los umbrales del impuesto de lujo y reduciría en 400 millones de dólares los bonos destinados a la contratación de jugadores amateurs, según su propia evaluación.

Las posiciones reflejan una diferencia que va mucho más allá de las cantidades ofrecidas. Mientras MLB sostiene que un tope acompañado de un piso salarial permitiría distribuir mejor los recursos y fortalecer la competencia, los peloteros consideran que limitar el gasto de los clubes terminaría restringiendo el mercado laboral sin garantizar mejores condiciones para todos.

Posibles consecuencias de un desacuerdo

El desacuerdo adquiere mayor importancia porque el contrato colectivo vigente vence el próximo 1 de diciembre. La posibilidad de un nuevo cierre patronal vuelve a colocarse sobre la mesa si ambas partes no consiguen acercar posiciones, con la temporada 2027 expuesta a las consecuencias de una disputa laboral prolongada.

Pese al rechazo, la MLBPA manifestó su disposición a continuar negociando de buena fe un nuevo convenio que beneficie a jugadores, organizaciones y aficionados.

La pelota, por ahora, está lejos de encontrar terreno libre. Los propietarios han movido la fecha de aplicación de su principal propuesta, pero no han renunciado al tope salarial; los peloteros, por su parte, mantienen su oposición al sistema.

El calendario comienza a apretar y el verdadero enfrentamiento no está en cuánto dinero ofrece MLB, sino en quién tendrá el control sobre los salarios y las reglas económicas del béisbol durante los próximos años.

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