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Alumnos de preparatoria respaldan regulación al celular en escuelas de Sinaloa, pero piden que no se los quiten
Estudiantes de bachillerato reconocen que los celulares causan distracciones en clase, aunque valoran su uso para investigación y comunicación

Ante la entrada en vigor de las nuevas disposiciones sobre el resguardo y restricción de telefonía móvil en los planteles educativos de Sinaloa, mismas que en el nivel medio superior quedan a criterio de los docentes, estudiantes de preparatoria expresaron opiniones divididas sobre el impacto de la tecnología en sus salones de clase.
En un sondeo realizado por Luz Noticias en la Preparatoria Central Diurna de la UAS en la ciudad de Culiacán, los bachilleres coincidieron en que la presencia de los dispositivos genera distracciones cotidianas durante la jornada escolar, que van desde el uso de redes sociales y juegos en línea hasta la grabación de videos para TikTok.
No obstante, señalaron que los teléfonos también resultan indispensables para realizar trabajos de investigación en Internet y mantenerse en contacto con sus padres.
Tolerancia docente y uso pedagógico
Dentro de los salones de clase, las reglas varían según el maestro y la materia: mientras algunos profesores aplican estrictamente el reglamento, otros son más flexibles.

Los alumnos explicaron que, por regla general, los profesores solicitan guardar los aparatos durante las explicaciones teóricas, permitiendo su uso únicamente cuando la clase requiere consultar información en la red o atender llamadas de emergencia familiar.
"Los maestros sí nos dejan sacar el teléfono cuando es un trabajo de investigación, pero cuando el maestro está explicando no nos dejan sacarlo por obvias razones, para prestar más atención. Si es algo personal, como contestar un mensaje de mi mamá o buscar información en Google para completar un trabajo, sí lo utilizo", dijo una estudiante.
Sin embargo, otros jóvenes señalaron que el desinterés y la distracción persistente son habituales entre el alumnado.
"Se supone que no se permite su uso, pero todos los plebes se la pasan con el celular en clase, en redes o jugando. Las mujeres graban machín TikToks. Yo opino que está bien que se regule porque los plebes se atontan y se distraen mucho", comentó otro de los alumnos.
Rechazo al decomiso y postura estudiantil
Pese a que la mayoría de los encuestados consideró acertada una regulación que fomente la concentración en los estudios, la idea de la confiscación o retención de los aparatos genera posturas encontradas.
Para algunos estudiantes, la pérdida temporal o el resguardo forzoso del dispositivo representa un perjuicio directo, argumentando el esfuerzo económico que implica adquirir un teléfono móvil.
"No nos comentaron sobre la nueva regulación, pero sí me lo quitaron por andar jugando. Pero está mal, ¿para qué lo van a quitar? Uno que viene del rancho no tiene y para que nos lo quiten aquí, está feo, oiga", manifestó un estudiante inconforme.

Marco de la regulación en Sinaloa
La política sobre el manejo de teléfonos celulares en los planteles del estado comenzó a implementarse el 3 de noviembre, en acatamiento a un decreto federal.
La Secretaría de Educación Pública y Cultura (SEPyC) estableció un esquema diferenciado según el grado académico: prohibición estricta con resguardo en educación básica (preescolar, primaria y secundaria), regulación a criterio del profesor en nivel medio superior (preparatoria) y libre uso en educación superior.
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