Sinaloa | Norte
GPO permanece en las mesas de negociación con ambientalistas y Gobierno Federal: Economía
El proyecto de la planta de fertilizantes está en pausa por negociaciones con comunidades indígenas y no hay notificación de cancelación.

El retiro de maquinaria de un proveedor de las instalaciones de la planta de fertilizantes de Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), en Topolobampo, no significa que la empresa haya cancelado su inversión en el norte de Sinaloa, de acuerdo con la información que tiene la Secretaría de Economía de Ahome.
El titular de la dependencia, Alberto Cruz Soto, aclaró que los movimientos de equipo industrial corresponden a trámites aduanales relacionados con uno de los proveedores del proyecto y no a un anuncio de retiro definitivo de la compañía.

Explicó que la autoridad municipal no ha recibido ninguna comunicación que indique la cancelación de la inversión, aunque reconoció que los trabajos permanecen detenidos mientras continúan las mesas de negociación.
"De momento sí, no hemos recibido nosotros ninguna comunicación y ningún otro tipo de comentario, todo se mantiene en pausa, obviamente en espera del resultado de las negociaciones", expresó.

La aclaración surge después de que la empresa informara sobre el retiro de equipos industriales por una situación relacionada con los procedimientos aduanales de un proveedor.
Los movimientos generaron dudas sobre el futuro de la planta de amoniaco, cuya construcción se encuentra detenida en medio del conflicto con comunidades indígenas y organizaciones que se oponen al proyecto.
Cruz Soto explicó que la información proporcionada por la compañía apunta a una situación administrativa y no a una decisión de abandonar Topolobampo.

"Hay que aclarar que esto se debe más a razones de tramitología", expresó.
El funcionario señaló que las mesas de diálogo siguen bajo la coordinación del Gobierno Federal, con participación de representantes de la empresa y de las comunidades involucradas.
El conflicto se intensificó en junio de 2026, cuando integrantes de comunidades indígenas y del colectivo ¡Aquí No! bloquearon los accesos al complejo industrial para exigir la cancelación del proyecto y la atención de sus demandas ambientales y territoriales.
A finales de octubre, el Gobierno de Sinaloa también informó que las conversaciones continuaban y manifestó su expectativa de alcanzar acuerdos entre las partes.
Cruz Soto insistió en que el Ayuntamiento mantiene una postura de respeto hacia las negociaciones y espera que puedan resolverse las diferencias.
Por ahora, la inversión no ha sido declarada cancelada, pero tampoco existe una fecha confirmada para reanudar los trabajos. El futuro inmediato de la planta dependerá de los acuerdos que puedan alcanzarse entre las comunidades, la empresa y el Gobierno Federal.
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