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¿Quién era Enrique Quiñones? El histórico lanzador de Tomateros de Culiacán asesinado en Villa Unión, Mazatlán
El exlanzador mazatleco, recordado por haber tirado un histórico juego sin hit ni carrera con la franela guinda, fue ultimado a balazos en la zona sur del municipio.

La tarde de este sábado 7 de noviembre, el ámbito deportivo de Sinaloa se vistió de luto tras confirmarse el asesinato de Enrique Quiñónez, el emblemático lanzador que marcó historia con la franela de los Tomateros de Culiacán en la Liga Mexicana del Pacífico (LMP).
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El exdeportista fue ultimado a balazos en la sindicatura de Villa Unión, un hecho que impactará a la afición del rey de los deportes en el estado. Pero, ¿quién fue este histórico lanzador que brilló en los diamantes del béisbol mexicano?

FOTO: Luz Noticias.
Mazatleco de origen y trayectoria en el béisbol profesional
Nacido en el municipio de Mazatlán, Enrique Quiñónez construyó una sólida trayectoria en el montículo defendiendo los colores de diversas organizaciones en el béisbol nacional.
En el circuito de verano (LMB) militó con escuadras como Sultanes de Monterrey y Leones de Yucatán, mientras que en el béisbol invernal (LMP) es recordado por su paso, de manera muy especial, con los Tomateros de Culiacán.

FOTO: Cortesía/TomaterosdeCuliacán.
La hazaña del "Sin Hit ni Carrera" en el 2000
El momento cumbre de su carrera con la franela guinda ocurrió la noche del 21 de noviembre del año 2000. Aquella jornada, Quiñónez entró directamente al libro de récords de la LMP al lanzar un juego sin hit ni carrera en solitario en el triunfo de Culiacán 1-0 sobre los Águilas de Mexicali.
Su hazaña se mantiene como un hito único en la memoria del club, al ser el único lanzador en la historia de los Tomateros de Culiacán que ha completado la ruta de nueve entradas sin permitir imparables de manera individual.
Formador de talentos tras el retiro
Luego de colgar los spikes como jugador activo, Quiñónez se mantuvo ligado al terreno de juego. Años más tarde regresó a la organización guinda para formar parte del cuerpo técnico como coach de pitcheo, enfocado en trabajar y ajustar los lanzamientos de las jóvenes promesas del club.
Su trayectoria en la loma y su aporte a las nuevas generaciones forman parte del legado que deja en el béisbol sinaloense tras los hechos ocurridos en Villa Unión.
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