Sinaloa | Norte

Así operaba la financiera señalada por fraude que dejó pérdidas por más de 200 mil pesos en Los Mochis

Los presuntos estafadores ofrecían préstamos en redes con llamativas facilidades y atendían en un local establecido que hoy luce abandonado.

Osmar Zavala
03/03/26

El hecho de que el negocio tuviera una oficina física generaba confianza a los afectados. (FOTO: Osmar Zavala).
El hecho de que el negocio tuviera una oficina física generaba confianza a los afectados. (FOTO: Osmar Zavala).

Tras la denuncia pública de al menos 25 personas afectadas por un presunto fraude, Luz Noticias acudió al local donde operaba la supuesta financiera "Alianza", ubicada en una plaza comercial sobre el bulevar Río Fuerte y Benjamín Johnston, para documentar cómo funcionaba el establecimiento desde donde, aseguran, se concretaron pérdidas que en conjunto superarían los 200 mil pesos.

El negocio, que hasta hace unos días mantenía atención al público, hoy luce cerrado. En el lugar aún se observa el espacio acondicionado como oficina formal, lo que generaba confianza entre quienes acudían a solicitar un préstamo.

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De acuerdo con los testimonios, el hecho de contar con un establecimiento físico fue clave para que muchos decidieran entregar su documentación personal y datos bancarios.

El modus operandi

Según relataron los afectados, el primer contacto se realizaba a través de Facebook, donde se ofrecían préstamos con pagos accesibles y sin tantos requisitos como otras instituciones financieras.

Al acudir al local, los trabajadores les explicaban que, para evitar la necesidad de presentar un aval y "no molestar a un familiar o conocido", podían dejar como garantía la información de una tarjeta de crédito con determinada capacidad de saldo.

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Les aseguraban que se haría una "retención" temporal del dinero, la cual sería devuelta automáticamente una vez que el préstamo fuera liberado.


En uno de los casos documentados, la víctima entregó sus datos para solicitar un préstamo de 45 mil pesos y posteriormente se le informó que se aplicaría una retención de 10 mil 200 pesos.

Días después recibió una llamada para confirmar su información bancaria y le realizaron un depósito de 2.79 pesos, supuestamente para validar la cuenta.

Sin embargo, más tarde le notificaron que el crédito no podría liberarse hasta que depositara 3 mil 500 pesos adicionales por concepto de un seguro de vida, cargo que no había sido mencionado previamente.

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Al negarse, descubrió que el monto retenido sí había sido cargado a su tarjeta y esta solo era una estrategia para obtener aún más dinero de la víctima.

Otra de las prácticas que ahora consideran parte del engaño era la recomendación de no realizar movimientos en la tarjeta durante tres días. Los afectados sospechan que ese periodo era utilizado para procesar los cargos sin que fueran detectados de inmediato.

Pagos adicionales y montos elevados

Algunos denunciantes señalaron que, además de la supuesta retención inicial, les solicitaron depósitos extra bajo distintos conceptos, lo que elevó las pérdidas individuales a 15 mil, 25 mil e incluso 28 mil pesos.

El lunes posterior a los primeros señalamientos, decenas de personas comenzaron a llegar al local con la misma situación. En cuestión de horas se formó un grupo de al menos 25 afectados, aunque no descartan que existan más víctimas que aún no han denunciado públicamente.

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Tras darse cuenta de lo ocurrido, los perjudicados realizaron guardias afuera del establecimiento para exigir explicaciones, pero los responsables ya no regresaron y la oficina quedó cerrada.

Los afectados acudieron ante la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) en busca de orientación, aunque señalaron que no obtuvieron una solución inmediata. Posteriormente presentaron su denuncia ante la Vicefiscalía Regional Zona Norte, donde iniciaron el proceso correspondiente.

Más allá de recuperar su dinero, los denunciantes aseguraron que su intención es alertar a la ciudadanía para evitar que más personas caigan en el mismo esquema, el cual se apoyaba en la confianza que generaba un local formal y la promesa de préstamos rápidos sin aval.

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