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Abigail Castro relata cómo alertó a las personas en incendio en Plaza Fiesta de Los Mochis "Dios me puso ahí para ayudar"

Abigail Castro, en el segundo piso de Coppel, alertó a los presentes sobre el incendio en Ley y ayudó a evacuar la plaza.

Rita Sánchez
08/05/26

FOTO: Luz Noticias.
FOTO: Luz Noticias.

El incendio registrado en Plaza Fiesta Las Palmas dejó escenas de angustia, desesperación y miedo entre las personas que se encontraban dentro del inmueble, pero también historias de valentía como la de Abigail Castro López, quien asegura que Dios la puso en el lugar correcto para ayudar a alertar a decenas de personas y lograr que pudieran salir a tiempo.

Abigail relató que se encontraba en el segundo piso de la tienda Coppel, retirando dinero de un cajero, cuando un hombre subió apresuradamente las escaleras para advertir que la tienda Ley se estaba incendiando.

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"Un ángel, literal", describió al recordar al desconocido que lanzó la alerta y cuya reacción inmediata le hizo comprender que no se trataba de una broma.

Tras escuchar el aviso, Abigail bajó rápidamente y comenzó a gritar en las escaleras: ¡Conato de incendio, favor de evacuar! Asegura que las personas voltearon a verla mientras el humo comenzaba a invadir los pasillos.

Desde la escalera alcanzó a observar cómo el corredor ya estaba completamente negro por el humo, por lo que entendió que la única opción era correr y ayudar a evacuar.

Yo guardo mi teléfono y me bajo, y empiezo a gritar, este es conato de incendio, favor de evacuar, favor de evacuar. Y yo vi que toda la gente que estaba abajo se me volteó a ver, señaló.

La mujer recordó que el ambiente dentro de la plaza se volvió insoportable en cuestión de segundos, ya que el humo era tan denso que apenas podían ver y el aire comenzaba a faltar.

No había oxígeno, sentía que me ahogaba, narró y explicó además que el sistema de ventilación complicó la situación, pues los ductos comenzaron a revolver el humo caliente y dificultaban respirar o encontrar una salida.

Yo salgo corriendo y el humo empezó muy denso, ya no veíamos, no había oxígeno, yo estaba como pescado así, no tenía oxígeno. Yo corrí, y el sistema de ventilación no ayudó porque empezó a revolver, los ductos empezaron a revolver el aire y no ayudaban, gracias a Dios logré salir, expresó.

La valentía de Abigail Castro

Luego de salir del edificio, Abigail dijo que el panorama en el exterior era igual de aterrador, pues la nube negra cubría por completo el estacionamiento y decenas de automovilistas intentaban huir al mismo tiempo que los peatones.

Todos los carros se empezaron así a querer salir. La gente entró en pánico. Yo me sentía en un laberinto, porque tenía que esquivar a los carros. Porque entraron todos en pánico, no había manera de que respetaran al peatón, comentó.

Sin embargo, su mayor preocupación era encontrar a su hijo de 16 años, quien la esperaba afuera, cerca de un restaurante de comida rápida. Temía que el adolescente intentara entrar a buscarla entre el humo y las llamas.

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Cuando finalmente logró reencontrarse con él, ambos se abrazaron mientras el joven intentaba tranquilizarla ante el shock y las dificultades para respirar que todavía presentaba después de la emergencia.

El impacto del incendio en Plaza Fiesta

Abigail reconoció que el incendio fue uno de los momentos más traumáticos de su vida, pues en varios instantes sintió que no lograría salir con vida.

"Sientes que no la vas a librar, que vas a morir ahí", confesó.

La mujer recordó que Plaza Fiesta era uno de sus lugares favoritos y jamás imaginó vivir una tragedia de esa magnitud en un sitio que consideraba parte de la tradición de la ciudad. Pese al miedo y la desesperación, Abigail considera que su presencia en ese momento tuvo un propósito.

Dios me puso ahí para ayudar, expresó conmovida, convencida de que el haber gritado para alertar a las personas desde las escaleras permitió que muchos reaccionaran y comenzaran a evacuar antes de que el humo cubriera por completo el inmueble.

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