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Se cumplen 50 días de bloqueo en GPO Topolobampo; empresarios alertan impacto económico

La suspensión de la obra en la planta de fertilizantes ya afecta comercios, empleos y genera incertidumbre entre inversionistas, advierten líderes empresariales.

FOTO: Luz Noticias.
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A 50 días del bloqueo que mantiene suspendidas las obras de la planta de fertilizantes en Topolobampo, empresarios, trabajadores y prestadores de servicios advirtieron que los efectos económicos comienzan a extenderse más allá del proyecto y ya impactan a diversos sectores productivos del norte de Sinaloa.

La obra, considerada una de las inversiones privadas más importantes del estado, representa una inversión superior a 1 mil 800 millones de dólares, registra un avance físico superior al 90 por ciento y, durante su construcción, ha generado alrededor de 3 mil empleos directos y 7 mil indirectos, relacionados con transporte, comercio, hospedaje, servicios y proveeduría.

Aunque no existen cifras oficiales sobre la derrama económica que ha dejado de generarse desde el inicio del bloqueo, empresarios aseguran que la disminución de actividad ya comienza a reflejarse en restaurantes, arrendadores de vivienda, transportistas, proveedores de materiales y otros negocios de Topolobampo y Los Mochis que dependían de la dinámica de la construcción.

Impacto económico del bloqueo

El dirigente nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Química, Petroquímica, Carboquímica, Energía y Gases, Isaac Maya Pérez, señaló recientemente que miles de trabajadores permanecen a la espera de que las actividades se reanuden, ya que el bloqueo ha impedido el ingreso del personal especializado encargado de concluir las etapas finales de construcción, pruebas y mantenimiento de la planta.

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La preocupación también fue expresada por representantes del sector empresarial.

El expresidente nacional de Coparmex y exdirigente del Centro Empresarial del Valle del Fuerte, Juan Pablo Castañón, advirtió que el mayor riesgo es perder inversiones estratégicas que podrían impulsar el desarrollo económico de la región.

"Yo creo que una de las principales causas sería dejar ir inversiones y no tener una visión de futuro. Es una responsabilidad de nuestro tiempo, de nuestra generación. No lo estamos haciendo bien."

En el mismo sentido, el expresidente de Canaco Los Mochis, Humberto Angulo Rendón, consideró que la prolongación del conflicto puede enviar un mensaje de incertidumbre a otras empresas interesadas en invertir en la región.

"La principal causa sería lo que estamos viviendo. Los conflictos sociales. Corremos el riesgo de que otras inversiones ya no se vengan."

Perspectivas para Inversionistas

Representantes de organismos empresariales han advertido que una suspensión prolongada no solo afecta la obra actualmente detenida, sino también a proveedores locales y a empresas que analizan instalar nuevos proyectos en Topolobampo, uno de los principales polos logísticos del Pacífico mexicano.

Especialistas en desarrollo económico señalan que este tipo de conflictos suele generar efectos escalonados: primero disminuyen las ventas de pequeños negocios y prestadores de servicios;

posteriormente se afecta el empleo indirecto y la cadena de proveeduría; y, finalmente, puede deteriorarse la percepción de certeza jurídica que observan los inversionistas antes de decidir dónde instalar nuevos proyectos.

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El debate económico, sin embargo, continúa acompañado de las preocupaciones ambientales y sociales que originaron el bloqueo. Organizaciones opositoras mantienen sus cuestionamientos sobre posibles impactos en la Bahía de Ohuira y en la actividad pesquera.

Por su parte, autoridades federales han reiterado que el proyecto cuenta con autorizaciones ambientales vigentes y que dependencias como Semarnat y Profepa mantienen la supervisión del cumplimiento de las obligaciones ambientales.

Durante julio, el Gobierno de México realizó mesas de diálogo entre autoridades, comunidades, organizaciones sociales y representantes del proyecto, de las cuales surgieron compromisos relacionados con vigilancia ambiental, infraestructura social y seguimiento institucional. No obstante, al cumplirse casi dos meses del inicio del bloqueo, el conflicto permanece sin una solución definitiva.

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