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Opinión

Impacto de la sequía en el rendimiento de los cultivos de Sinaloa

Alguien tiene que decirlo

08/10/2026

Cuando analizamos la rentabilidad de los productores agrícolas, lo primero que se nos viene a la mente son 3 variables: precios, costos de producción y apoyos, dándole poca importancia al impacto que tiene la sequía en el rendimiento y la calidad de los cultivos y por lo tanto, en la rentabilidad de los productores.

Según Conagua, la sequía se define como un periodo de tiempo donde las precipitaciones son menores al promedio histórico de una región, lo que en la agricultura significa menos humedad en la tierra, estrés hídrico, menor desarrollo de las plantas y daños parciales o totales.

Antes de la siembra, la sequía reduce el Plan de Siembra y limita las opciones de cultivos, privilegiando aquellos que requieren menos agua, por ejemplo, en el ciclo que acaba de concluir, otoño-invierno 2025-2026 Sinaloa se sembró 1/4 parte menos de su potencial. Se sembraron sólo 620,180 hectáreas de riego, de las cuales, el 50% fue maíz, 15% garbanzo, 12% frijol y 8% trigo, es decir, que estos 4 cultivos representan el 85% de la superficie estatal, según los datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP). 

En la cosecha, la sequía impacta la calidad y el rendimiento de los cultivos, por ejemplo, en este ciclo que acaba de concluir, el maíz perdió 2.5 toneladas de rendimiento, al bajar de 12.5 toneladas en un año normal (sin sequía) a 10.05 toneladas, pero, ¿cuánto significa en pesos y centavos?

Si consideramos que este año, el ingreso promedio por tonelada de maíz fue de 5,870 pesos (incluyendo los 1,700 pesos de apoyos que se pagarán en agosto de 2026), eso significa que sólo por el impacto de la sequía, los productores dejaron de recibir 14,675 pesos por hectárea y para un productor de 10 hectáreas, que son el 49% de los productores en Sinaloa, esto representa 146,750 pesos que no llegaron a los bolsillos de los 26,800 productores de maíz de Sinaloa.

En el caso del trigo, el rendimiento se redujo en 2 toneladas, al pasar de 6.5 toneladas por hectárea a 4.5 toneladas y considerando que el Precio de Garantía es de $7,050 por tonelada, esto representa 14,100 pesos por hectárea que no ingresaron a los productores y 141,000 pesos para 10 hectáreas.

El garbanzo perdió 300 kilos por hectárea de rendimiento, por lo que considerando un precio de 18,000 por tonelada, eso significa que los productores no recibieron 5,400 pesos por tonelada y 54,000 pesos por 10 hectáreas.

Así podríamos seguir con el resto de los cultivos, el sorgo perdió 700 kilos por hectárea y algunas hortalizas, como el pepino redujo el rendimiento en 20 toneladas por hectárea, el tomate 4 toneladas y el chile 3 toneladas menos de rendimiento.

Afortunadamente, para el siguiente ciclo otoño-invierno 2026-2027 hay buenos pronósticos de lluvias, por lo que esperamos que los rendimientos se recuperen... porque en esas 1 o 2 toneladas adicionales está diferencia entre que los productores ganen o pierdan dinero.

Actualmente, las presas de Sinaloa tienen 70% más de agua que el año pasado, al día de hoy disponen de 5,100 millones de metros cúbicos, que representa el 32% de la capacidad (y se proyecta que podrían alcanzar el 70% al concluir la temporada de lluvias), comparado con el 19% del año pasado.

Por eso, le pregunto estimado lector: ¿habías cuantificado, en pesos y centavos, las pérdidas de los productores por el impacto de la sequía y el desplome de los rendimientos?