México

Ley de Economía Digital: qué cambiaría en los pagos y qué falta para que entre en vigor

¿Adiós al efectivo en México? La nueva Ley de Economía Digital cambiaría la forma de pagar y hacer trámites.

Adriana Ochoa
22/10/26

FOTO: Luz Noticias.
FOTO: Luz Noticias.

El país avanza hacia un modelo en el que las transferencias bancarias, las tarjetas y los pagos desde el celular tendrán un papel cada vez más importante, luego de que el Congreso de la Unión concluyera la aprobación de la nueva Ley de Economía Digital.

La iniciativa, impulsada por el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, busca reducir el uso de efectivo en determinadas actividades económicas, modernizar los servicios financieros y facilitar que más personas puedan incorporarse al sistema bancario mediante herramientas digitales.

El Senado aprobó la minuta el 20 de octubre de 2026, sin modificaciones, con 73 votos a favor y 34 en contra. Con ello, el proyecto fue enviado al Ejecutivo federal para su publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF), paso necesario para que comience su vigencia.

Aunque el nombre de la legislación podría hacer pensar en la desaparición inmediata del dinero físico, el cambio no ocurrirá de un día para otro. La normativa contempla una implementación gradual y deja en manos de las autoridades la definición de los sectores en los que será obligatorio utilizar medios de pago digitales.

PUEDES LEER: Modalidad 40 del IMSS: ¿Qué es y por qué millones de mexicanos temen que desaparezca?

Imagen Placeholder

¿En qué negocios dejarían de aceptar efectivo?

Uno de los principales cambios será la incorporación de pagos digitales obligatorios en determinados sectores económicos. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) será la encargada de establecer cuáles actividades deberán adoptar este esquema.

Una vez definidos los sectores, las autoridades correspondientes tendrán que emitir las disposiciones administrativas que establecerán cómo se aplicará la medida y cuáles serán los plazos para cumplirla.

Esto significa que no todos los comercios tendrán que modificar sus métodos de cobro al mismo tiempo. La implementación dependerá de las reglas específicas para cada actividad económica.

Sin embargo, la transformación sí podría cambiar la manera en que los consumidores pagan determinados productos y servicios, al dar mayor protagonismo a las transferencias, las tarjetas y otras opciones electrónicas.

El efectivo seguirá siendo una alternativa ante fallas técnicas

  • La nueva legislación también contempla excepciones para evitar que una interrupción tecnológica paralice las actividades comerciales.

En caso de apagones eléctricos, problemas con las redes de comunicación o fallas en los sistemas bancarios, los establecimientos podrán recurrir temporalmente al efectivo o a los cheques, según lo previsto en la normativa.

La intención es que una falla ajena al comerciante no impida concretar una venta ni afecte innecesariamente a los consumidores.

No obstante, estas excepciones no están planteadas como una vía para evadir de manera permanente las obligaciones de cobro digital.

TE INTERESA SABER: Tarjeta del Bienestar: ¿Qué pasa si no la recogiste en la fecha indicada en octubre?

Imagen Placeholder

CURP Digital: abrir cuentas bancarias sin acudir a una sucursal

  • Otro de los cambios relevantes será el reconocimiento de herramientas de identidad digital para facilitar trámites financieros a distancia.

La CURP Digital y el Expediente Digital Ciudadano están contemplados como instrumentos que permitirían acreditar la identidad y gestionar servicios financieros de forma remota, de acuerdo con las disposiciones aplicables.

Para los usuarios, esto podría representar menos traslados, menos documentos físicos y procesos más ágiles al momento de abrir cuentas bancarias o solicitar determinados productos financieros.

El uso de estas herramientas será voluntario. Quienes prefieran identificarse mediante documentos físicos tradicionales podrán seguir utilizando esa alternativa.

Pagos con celular y trámites públicos en línea

La modernización también alcanzará la infraestructura de pagos. El Banco de México (Banxico) y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) deberán ajustar las disposiciones correspondientes para facilitar la incorporación de tecnologías como los códigos QR y NFC.

Estas herramientas permiten realizar operaciones al escanear un código con el teléfono o acercar un dispositivo compatible a una terminal de cobro.

La legislación también prevé que los gobiernos federal, estatales y municipales adapten sus sistemas para recibir pagos electrónicos por trámites y servicios públicos.

Para ello, la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) tendrá un papel central en el desarrollo de plataformas oficiales, entre ellas herramientas relacionadas con la identidad digital y la gestión de trámites.

¿La ley creará nuevos impuestos por pagar digitalmente?

Uno de los puntos que se ha buscado aclarar es el alcance fiscal de la reforma. De acuerdo con el dictamen aprobado por el Senado, la Ley de Economía Digital no establece un nuevo régimen fiscal para las operaciones digitales, sino que se integra al marco jurídico vigente.

Por lo tanto, promover los pagos electrónicos no equivale, por sí mismo, a crear un impuesto nuevo por utilizar una tarjeta o realizar una transferencia. Las obligaciones fiscales existentes seguirán rigiendo conforme a las disposiciones aplicables.

Más pagos digitales, ¿más oportunidades de crédito?

La reforma también pretende que las operaciones electrónicas contribuyan a ampliar el acceso al financiamiento formal.

Cuando una persona recibe ingresos y realiza movimientos mediante cuentas financieras, puede generar un historial de transacciones que, dependiendo de los criterios de cada institución, ayude a evaluar su perfil al solicitar un crédito.

Por ello, la legislación plantea eliminar obstáculos regulatorios que dificultan el acceso a préstamos y promover la contratación de servicios financieros mediante canales digitales.

No significa que todas las personas obtendrán un crédito automáticamente, pero sí que se busca facilitar su incorporación al sistema financiero.

¿Cuándo comenzarán los cambios?

El siguiente paso será la publicación de la ley en el DOF. Según los plazos previstos en la legislación aprobada, una vez que entre en vigor, Hacienda contará con 15 días hábiles para publicar la lista de sectores y actividades en los que será obligatorio el cobro digital.

Después, las autoridades responsables de esos sectores dispondrán de otros 15 días hábiles para emitir sus reglas administrativas y definir los mecanismos de transición.

Esto quiere decir que la entrada en vigor de la ley no implica que todos los negocios deban abandonar inmediatamente el efectivo. La aplicación concreta dependerá de las disposiciones posteriores y de los periodos de adaptación establecidos.

En adelante, el reto no será únicamente impulsar los pagos digitales, sino garantizar que la población y los establecimientos cuenten con las herramientas necesarias para utilizarlos, especialmente en zonas donde la conectividad y el acceso a servicios bancarios todavía representan obstáculos.

La Ley de Economía Digital abre una nueva etapa para las transacciones en México, pero el futuro del efectivo dependerá de cómo se apliquen sus reglas. Por ahora, la clave está en conocer qué sectores deberán adoptar los pagos electrónicos y cuándo comenzará la transición para cada uno.

Te puede interesar: