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Fuerte mensaje de la Iglesia Católica al gobierno por la violencia en Sinaloa: "No bastan los discursos, las familias siguen sufriendo"

El obispo de Culiacán pidió a las autoridades fortalecer las estrategias de seguridad y búsqueda de desaparecidos, señalando que la ciudadanía necesita resultados

Rocío Sánchez
01/11/26

FOTO: Iglesia Católica exige al gobierno resultados ante la violencia en Sinaloa
FOTO: Iglesia Católica exige al gobierno resultados ante la violencia en Sinaloa

El Obispo de la Diócesis de Culiacán, Jesús José Herrera Quiñónez, hizo un fuerte llamado a las autoridades de los tres niveles de gobierno para que refuercen las estrategias de seguridad y den resultados ante la crisis de violencia que enfrenta Sinaloa, al advertir que los discursos y las cifras oficiales no son suficientes mientras las familias continúan sufriendo por las desapariciones, privaciones ilegales de la libertad y muertes violentas.

A través de un comunicado emitido este domingo 1 de noviembre, la Diócesis de Culiacán manifestó su preocupación por la inseguridad que persiste en la entidad y señaló que, después de más de dos años de vivir esta situación, las acciones institucionales no han logrado devolver a la población la tranquilidad que necesita.

"No bastan los discursos ni los datos estadísticos cuando las familias continúan sufriendo y las personas siguen viviendo con temor. Es indispensable que los esfuerzos institucionales se traduzcan en resultados verificables, en una mayor protección de la población, en investigaciones eficaces y en condiciones reales para recuperar la paz", expresó.

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El pronunciamiento también exhortó a las autoridades municipales, estatales y federales a fortalecer las estrategias de prevención, seguridad, búsqueda de personas desaparecidas, procuración de justicia y atención integral a las víctimas.

La Iglesia Católica reconoció los esfuerzos realizados por las corporaciones de seguridad y atención ciudadana, particularmente durante las labores para localizar al sacerdote Clemente Morales Topete, párroco de Cristo Resucitado, quien permaneció tres días privado de la libertad y regresó por sus propios medios a la casa parroquial el pasado martes 27 de octubre.

Sin embargo, consideró que la violencia continúa afectando gravemente la vida cotidiana de la sociedad sinaloense, por lo que la ciudadanía necesita hechos, respuestas y confianza en las instituciones.

En el documento, el obispo también expresó su solidaridad con las personas desaparecidas y sus familias, al señalar que la aparición con vida del padre Clemente representa un motivo de alivio, pero también recuerda el sufrimiento de quienes siguen esperando el regreso de sus seres queridos.

Condenó las amenazas, agresiones, torturas físicas y psicológicas, así como las privaciones ilegales de la libertad, al considerar que ninguna circunstancia justifica los actos que atentan contra la dignidad humana.

La Diócesis llamó a la sociedad sinaloense a no acostumbrarse a la violencia ni permitir que el miedo determine la convivencia, e invitó a las familias, instituciones, organizaciones civiles y distintos sectores a trabajar conjuntamente por la verdad, la justicia y la construcción de la paz.

El Padre Clemente fue levantado, quemado, golpeado y amenazado de muerte, en Culiacán

En el mismo comunicado emitido Por la Diócesis de Culiacán, se confirmó que el Padre Clemente Morales fue privado de su libertad la tarde del sábado 24 de octubre por un grupo de personas no identificadas y trasladado a un lugar desconocido.

 

Durante el tiempo en que estuvo levantado, los sujetos que lo privaron de la libertad durante tres días lo golpearon, le provocaron quemaduras graves en su cuerpo, lo amenazaron de muerte en reiteradas ocasiones y le solicitaron información que él no conocía.

Posteriormente, el Padre Clemente Morales fue liberado el martes 27 de octubre y regresó por sus propios medios, conduciendo su camioneta a la iglesia Cristo Resucitado, pero en un estado inconveniente, con evidentes muestras de la violencia que le causaron sus captores.

A su llegada a la casa parroquial ubicada en el sector La Campiña de Culiacán, fue atendido por miembros de la comunidad católica, sacerdotes, un médico y autoridades que acudieron inmediatamente.

Después de su regreso, el Padre Clemente tuvo que ser trasladado a una clínica para recibir atención médica especializada, debido a que presentaba múltiples golpes y quemaduras en distintas partes de su cuerpo, aunque las lesiones no ponían en peligro inmediato su vida, sí requerían atención médica.

La Diócesis de Culiacán reportó que el Padre Clemente Morales continúa bajo observación médica, su evolución es favorable; sin embargo, su recuperación requerirá tiempo, cuidados y acompañamiento integral.

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