Internacional
¿Tesla ya no fabricará autos?, Elon Musk replantea el futuro de su empresa y esto dijo
Durante la llamada de resultados del miércoles, Musk planteó un reemplazo literal en sus líneas de manufactura.

Tesla, la compañía que dominó la industria de los vehículos eléctricos en la década de 2010, enfrentó un cambio radical de estrategia ante una competencia más dura y vientos políticos adversos. Tras registrar una caída récord del 9% en sus ventas de vehículos durante 2025, su director ejecutivo, Elon Musk, determinó que el futuro de la empresa no dependerá de los automóviles, sino de los robots humanoides.
Durante la llamada de resultados del miércoles, Musk planteó un reemplazo literal en sus líneas de manufactura. Anunció que la compañía dejará de producir los emblemáticos modelos S y X para centrarse en la fabricación de robots Optimus.
- TE PODRÍA INTERESAR: Estos son los autos ideales para trabajar de Uber en 2026

El plan de sustitución en Fremont
El empresario detalló el destino de la planta principal de la marca. "Vamos a tomar el espacio de producción del Model S y el X en nuestra fábrica de Fremont y convertirlo en una fábrica de Optimus... con el objetivo a largo plazo de tener un millón de unidades al año de robots Optimus en el espacio actual de los S y X en Fremont", dijo.
Musk aseguró que el robot Optimus, diseñado para realizar tareas que fueron desde limpiar una casa hasta ejecutar cirugías, estará a la venta a finales de 2027. Afirmó que este proyecto representó la clave para eliminar la pobreza en el mundo y llegar a Marte.
Escepticismo y retos técnicos
A pesar del optimismo de Musk, expertos y críticos señalaron que estas metas parecieron distracciones de un "delirio futurista" que apartó a Tesla de su negocio central. Ken Goldberg, profesor de robótica en la Universidad de California, Berkeley, explicó la magnitud del desafío técnico: "La gente piensa que viajar al espacio es extraordinariamente difícil —y sin duda lo es—, pero resulta que lograr que un robot ate de manera confiable un cordón es más difícil que sacar un cohete de la atmósfera".
El propio Musk reconoció dificultades con el diseño final del hardware, especialmente en las manos del robot, una parte del cuerpo difícil de emular mecánicamente.

Una apuesta millonaria
El giro hacia la robótica también involucró intereses financieros directos para el ejecutivo. Se estipuló que Tesla debe entregar un millón de robots Optimus en un plazo de 10 años para que Musk concrete un plan de compensación cercano al billón de dólares, aprobado por los accionistas el año pasado.
Mientras tanto, la competencia se intensificó. Más de 90 empresas, incluidas Boston Dynamics, Figure, Hyundai y Google DeepMind, avanzaron en el desarrollo de sus propios humanoides. Aunque Goldman Sachs estimó que Tesla tuvo ventajas de costos por su experiencia en baterías y motores, la mayoría de los analistas coincidió en que el despliegue masivo de esta tecnología tardará al menos una década.
Te puede interesar:
MÁS NOTICIAS DE Internacional











