México
¿Por qué se llaman "Enchiladas Suizas"? Delicioso platillo preferido por mexicanos
Con salsa verde, pollo deshebrado y una generosa capa de queso gratinado, las enchiladas suizas se han convertido en uno de los platillos favoritos de los mexicanos.

Las enchiladas son uno de los grandes clásicos de la gastronomía mexicana, pero existe una versión que destaca por su textura cremosa, su sabor ligeramente ácido y su irresistible cubierta de queso derretido: las enchiladas suizas.
Aunque su nombre podría hacer pensar que llegaron directamente de Europa, la historia de este platillo está estrechamente relacionada con la Ciudad de México.
La pregunta que muchos comensales se hacen al encontrarlas en el menú de un restaurante es sencilla: ¿por qué se llaman suizas si no son originarias de Suiza?
La respuesta está en la combinación de ingredientes y en las historias que rodean su creación, particularmente en una de las cafeterías más emblemáticas del Centro Histórico de la capital mexicana.
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El origen de las enchiladas suizas: una historia con sabor mexicano
Una de las versiones más difundidas sitúa el origen de las enchiladas suizas a principios del siglo XX, en el restaurante de Sanborns ubicado en la histórica Casa de los Azulejos, en el Centro Histórico de la Ciudad de México.
Este edificio, reconocido por su fachada cubierta de azulejos azules y blancos, se convirtió en un punto de encuentro para quienes buscaban disfrutar de la cocina mexicana en un ambiente tradicional.
Aunque existen relatos populares sobre la creación exacta de la receta, no todos coinciden en quién la inventó ni en las circunstancias precisas de su aparición. Por ello, conviene considerar estas historias como versiones sobre su origen, más que como hechos plenamente comprobados.
Lo que sí explica buena parte de su identidad es la incorporación de crema y queso a una preparación que tradicionalmente se caracteriza por las tortillas bañadas en salsa de chile.
¿Qué tiene que ver Suiza con el queso gratinado?
El nombre de este platillo suele relacionarse con la abundancia de productos lácteos que lo distingue. A diferencia de otras enchiladas, que pueden servirse con salsas más intensas y acompañamientos frescos, las suizas destacan por su cubierta de queso fundido y por la suavidad que aporta la crema a la salsa verde.
Suiza es reconocida internacionalmente por su tradición quesera y sus productos lácteos. Esa asociación cultural ayuda a entender por qué el adjetivo "suizas" terminó ligado a una preparación mexicana con una apariencia blanca y cremosa.
Otra anécdota popular sostiene que el queso gratinado sobre las enchiladas recordaba las cumbres nevadas de los Alpes suizos. Según esta versión, el aspecto del platillo habría inspirado su peculiar nombre.
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Aunque esta explicación forma parte de las historias más conocidas sobre la receta, no existe una certeza absoluta de que esa haya sido la razón original para bautizarla.
- En cualquier caso, el nombre terminó convirtiéndose en una de sus características más reconocibles y en una muestra de cómo la cocina mexicana adapta ingredientes y referencias culturales para crear preparaciones propias.
¿Qué hace diferentes a las enchiladas suizas?
La principal diferencia está en su preparación. La receta más popular utiliza tortillas de maíz rellenas de pollo deshebrado, bañadas en una salsa verde elaborada con tomatillo y chiles, y cubiertas con crema y queso.
El resultado es una combinación de sabores que equilibra la acidez del tomatillo, el picor del chile y la suavidad de los lácteos.
El queso manchego y el queso Oaxaca son opciones habituales para gratinarlas, aunque las recetas pueden variar de acuerdo con el restaurante o las preferencias de cada familia.
Además, la crema modifica la intensidad de la salsa verde, por lo que el platillo suele resultar menos agresivo al paladar que otras preparaciones con chile. Esto no significa que necesariamente sea poco picante, pues todo depende del tipo y la cantidad de chile utilizados.
Cómo preparar enchiladas suizas en casa
Prepararlas en casa es más sencillo de lo que parece. Para una versión práctica se necesitan tortillas de maíz, dos pechugas de pollo cocidas y deshebradas, tomatillos, chile serrano al gusto, un trozo de cebolla, uno o dos dientes de ajo, crema, queso para gratinar, aceite, sal y un poco de caldo de pollo.
Primero, cuece los tomatillos con la cebolla, el ajo y el chile. Licúa los ingredientes hasta obtener una salsa homogénea y después caliéntala en una sartén. Incorpora la crema y un poco de caldo para conseguir una consistencia suave, procurando no dejar que la mezcla hierva intensamente.
Calienta las tortillas para que puedan doblarse sin romperse y rellénalas con el pollo deshebrado. Enróllalas y acomódalas en un refractario ligeramente engrasado.
Cubre las tortillas con la salsa verde cremosa y agrega una cantidad generosa de queso rallado. Lleva el recipiente al horno precalentado a 180 grados Celsius durante aproximadamente 10 a 15 minutos, o hasta que el queso se derrita y comience a dorarse. El tiempo puede variar según el horno.
Sirve las enchiladas calientes y, si lo deseas, acompáñalas con frijoles refritos o arroz.
Un clásico mexicano cuyo nombre sigue despertando curiosidad
Las enchiladas suizas demuestran que la identidad de un platillo no siempre depende del lugar al que hace referencia su nombre. En este caso, la receta pertenece a la tradición culinaria mexicana, mientras que su denominación evoca la relación de Suiza con el queso y otros productos lácteos.
Su popularidad se explica por una combinación difícil de ignorar: tortillas de maíz, pollo, salsa verde, crema y queso gratinado. Ingredientes sencillos que, juntos, dan forma a una preparación reconfortante y reconocible en las mesas y restaurantes de México.
Así, la próxima vez que pidas unas enchiladas suizas, recordarás que detrás de su nombre existe una historia vinculada con la gastronomía de la capital mexicana y con una de las combinaciones más apreciadas por los amantes de la comida: el sabor del chile suavizado por la cremosidad del queso.












