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"Nos trataban como las p*tas": Henry Chávez recuerda las redadas contra artistas de la transformación
El actor mochitense cumple 34 años de carrera y recuerda en El Persinado Podcast cómo fueron sus inicios.

Antes de convertirse en Henry Chávez, el actor de la transformación capaz de meterse en la piel de Paquita la del Barrio, Lola Beltrán, Lupita D´Alessio, Juan Gabriel y otras grandes figuras, hubo un joven que solamente quería hacer lo que desde niño le apasionaba: estar sobre un escenario.
Henry tiene 54 años. Nació en Chihuahua, pero es ciudadano de Los Mochis, Sinaloa, ciudad donde ha vivido la mayor parte de su vida y desde donde ha construido una trayectoria artística que comenzó hace más de tres décadas.
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Recientemente, el artista estuvo como invitado en El Persinado Podcast, donde habló de los obstáculos, los prejuicios y las experiencias que tuvo que enfrentar para perseguir su sueño de convertirse en un reconocido imitador de las estrellas.
Y es que, para Henry, la inquietud artística no apareció de la noche a la mañana. Estaba presente desde que era niño.
"La espinita de lo artístico desde niño me gustó, participaba en todos los bailables en la primaria, en la secundaria, estuve en la estudiantina y, en la prepa, estuve en el taller de radio y, pues la inquietud de lo artístico siempre estuvo ahí".

Los Mochis le quedó chico y se fue a Tijuana
En 1991, con apenas 19 años, Henry decidió hacer maletas y aventurarse fuera de Sinaloa. Se fue a Tijuana acompañado de un amigo, en busca de nuevas experiencias y oportunidades.
"Me fui a Tijuana en el 91 a la aventura junto con un amigo, ya nos quedaba chiquito Los Mochis", recuerda.
Fue en aquella ciudad fronteriza donde encontró una puerta que lo acercaría definitivamente al mundo del espectáculo.
Allá conoció a un joven que tenía un show travesti, como se les conocía en aquel entonces. La propuesta llamó su atención y, con el paso del tiempo, recibió una invitación para colaborar.
El escenario fue un antro de Tijuana, donde comenzaron a realizar sketches cómicos y poco a poco Henry descubrió que aquello que durante años había llevado como inquietud podía convertirse en una forma de vida.
Un concurso cambió su historia
En 1992 llegó una de las primeras oportunidades importantes para demostrar su talento. Henry participó en un concurso denominado "Revelación Terraza 92".
"Simpre me gustó la artistiada y esta fue una manera de sacarlo... tengo ya 34 años de carrera".
Pero comenzar no fue sencillo. En aquella época no existían tantas referencias de artistas de transformación ni había una oferta tan amplia de personajes para imitar como actualmente.
Para aquel primer concurso, Henry tuvo que buscar un personaje que pudiera interpretar.
"En el primer concurso, yo no sabía a quien imitar porque en aquel tiempo no había tantas artistas así gorditas y había un personaje, de Cachún cachún ra ra!, de los 80, una gordita, ´La Petunia´".

Finalmente, interpretó con la canción La Reina del Show y tuvo que enfrentarse a cuatro eliminatorias. El resultado fue un tercer lugar, suficiente para confirmar que había encontrado algo que quería seguir haciendo.
Su inquietud por prepararse profesionalmente también lo llevó a estudiar actuación en el ANDA (Centro de Capacitación Artística) de Tijuana, durante un tiempo.
Cuando ser artista también significaba esconderse
Sin embargo, mientras Henry encontraba su lugar sobre los escenarios, también tuvo que enfrentar una realidad mucho más dura.
Cuenta que siendo joven le tocaron las redadas en Tijuana, donde algunas personas eran detenidas únicamente por parecer homosexuales.
En aquellos años, los artistas de la transformación que trabajaban en bares eran víctimas de estigmas y prejuicios. Henry recuerda que incluso tenía que esconderse cuando las autoridades llegaban a los establecimientos donde trabajaba.
"Nos trataban como las p*tas".
La frase resume una época en la que dedicarse a ese tipo de espectáculo significaba cargar no solamente con las dificultades propias de cualquier artista que intenta abrirse camino, sino también con una fuerte discriminación social.
Pero Henry no abandonó.
En lugar de dejar que aquellos prejuicios terminaran con su sueño, continuó subiéndose a los escenarios y perfeccionando sus personajes.
De La Petunia a Paquita, Lola, Lupita y Juan Gabriel
Con el paso de los años, aquel joven que comenzó buscando un personaje para participar en un concurso terminó construyendo un repertorio mucho más amplio.
Hoy, Henry Chávez puede transformarse en figuras como Paquita la del Barrio, Sheyla Tadeo, Lola Beltrán, Lupita D´Alessio y Juan Gabriel, entre otros artistas.

Su espectáculo combina imitación, caracterización, música, actuación, humor y, sobre todo, la picardía que lo ha acompañado durante su trayectoria.
Más de tres décadas después de aquella primera experiencia en Tijuana, Henry continúa encontrando en los escenarios el lugar donde puede ser diferentes personajes y, al mismo tiempo, seguir siendo él mismo.
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34 años haciendo lo que ama
Actualmente, Henry ameniza eventos de todo tipo con sus interpretaciones y su particular sentido del humor.
Lo que comenzó como una inquietud durante los festivales escolares, continuó con una aventura en Tijuana y posteriormente se convirtió en una carrera artística de 34 años.
Su historia también es la de una época en la que dedicarse al espectáculo de transformación implicaba enfrentarse a prejuicios que hoy, aunque no han desaparecido por completo, son cada vez más cuestionados.

Henry Chávez siguió adelante pese a las etiquetas, las redadas y los insultos.
Y aquel joven que alguna vez se fue de Los Mochis porque la ciudad "ya le quedaba chiquita", encontró en el escenario una manera de sacar todo eso que llevaba dentro desde niño.
Porque para Henry, detrás de cada personaje, cada peluca, cada canción y cada carcajada del público, siempre ha existido la misma inquietud que nació en la primaria: la necesidad de hacer arte.
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